25 años de la matanza de Puerto Hurraco

CÁDIZDIRECTO.- Sucedió en el cálido mes de agosto de 1990, hace 25 años. Aquella noche, en Puerto Hurraco, una pedanía de Badajoz, nueve personas iban a ser asesinadas por los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo, ‘Los Pataspelás’, en un baño de sangre y horror difíciles de olvidar.

Una vez llevada a cabo la matanza los hermanos Izquierdo se escondieron en el monte donde fueron localizados por la Guardia Civil que, rápidamente, cercó la zona. Por su parte las teóricas instigadoras de la matanza, las hermanas Luciana y Ángela Izquierdo estaban en paradero desconocido aunque trascendió que se encontraban de regreso a Badajoz luego de viajar a Madrid.

Ese 26 de agosto de hace 25 años jamás podrá ser olvidado por muchos vecinos que perdieron algún familiar en la masacre. Todo comenzó sobre las 22:15 de la noche, los hermanos Izquierdo abren fuego sobre las dos hijas de Antonio Cabanillas, considerado enemigo de los asesino, tras matarlas siguen paseando por el pueblo disparando a todo aquel que se cruzaba en su camino hasta contabilizar un total nueve muertos y una decena de heridos. Fueron 15 minutos eternos donde la muerte se adueñó de las calles, adultos, ancianos, niños, todos eran víctimas de sus disparos.

Todo parece que fue ocasionado por el odio acumulado, los Izquierdo consideraron responsables de la muerte de su madre- en un incendio en su casa- a sus vecinos, en 1984. Esa ira se fue acumulando hasta que seis años después liberaron por las calles del pueblo. No obstante ya había una guerra entre los Izquierdos y Cabanillas, desde la década de los 70. Parece que Amadeo Cabanillas (hermano de Antonio) y Luciana Izquierdo tuvieron una relación amorosa que no cristalizó en nada. Debido a ello Jerónimo Izquierdo, hermano de Luciana, mató a Amadeo y fue a la cárcel. Pero también tenían problemas de lindes y ello aumentaba los conflictos y tensiones. En 1986 quedó libre Jerónimo y atacó con un cuchillo a Antonio Cabanillas, que logró sobrevivir. Jerónimo fue llevado a un psiquiátrico donde moriría días más tarde.

Con tal historia familiar Antonio y Emilio Izquierdo dispararon con sus escopetas a todo lo que se movía y la crónica de sucesos tuvo como epicentro a Puerto Hurraco en los siguientes días. Ángela y Luciana, de riguroso luto, regresaban en el tren a Extremadura. “He llorado por mis hermanos y he llorado por las personas que han muerto” decía una de las hermanas y al ser acusadas de como instigadoras decían: “Que nos lo digan a la cara a nosotras… Si se atreven”. “Con lo que hemos sufrido nosotros por mi madre”. Al bajar del tren fueron escoltadas por la Guardia Civil hasta los juzgados de Castuera.

En el juicio a los hermanos Antonio y Emilio Izquierdo no hubo opciones y fueron condenados a 684 años de cárcel, no se encontraron pruebas que incriminasen a Luciana y Ángela pero fueron ingresadas en una institución psiquiátrica muriendo en 2005. Emilio Izquierdo falleció en la cárcel en diciembre de 2006, de forma natural. Antonio Izquierdo se ahorcó en su celda en 2010.

Han pasado 25 años de la matanza de Puerto Hurraco, ojalá no vuelva a ocurrir nunca más un episodio similar.