28 de Diciembre, el día de la matanza de los Inocentes

CÁDIZDIRECTO/J.M.G.Bautista.- Sucedió bajo el poder de Herodes hacia el año -7 a.C. y es uno de los episodios más crueles relatados en el Nuevo Testamento: La Matanza de los Inocentes.

Este episodio recoge la orden dada por Herodes a sus soldados de matar a todos los niños nacidos en Belén y menores de dos años para evitar que naciera el rey de los Judíos y que haría peligrar su reinado en aquellas áridas tierras. Sólo el Evangelio de Mateos lo recoge (Mateos 2,16-18) así como en algunos otros libros de los denominados apócrifos, el Evangelio armenio de la infancia.

El relato histórico –hasta el punto que podemos conceder importancia histórica al Evangelio– narra la orden de Herodes tras verse engañado por los sabios del oriente que le habían asegurado que le darían el lugar exacto del nacimiento de Jesús. Mateo dice que este acontecimiento cumple con la profecía de Jeremías (31:15).

La matanza de los inocentes así es recogida por el Evangelio de la infancia –como es llamado- de San Mateo donde también se recoge el episodio de la estrella de los Magos. Los Magos habían –relata su Evangelio- preguntado por el rey de los judíos (Mt 2,1) y Herodes inventa un engaño para averiguar quién puede ser aquel que él considera un posible usurpador. De esta forma pide a los Magos que le informen a su regreso. Cuando tiene conocimiento que han regresado por otro camino, “se irritó mucho y mandó matar a todos los niños que había en Belén y toda su comarca, de dos años para abajo, con arreglo al tiempo que cuidadosamente había averiguado de los Magos” (Mt 2,16).

El pasaje tiene otras reminiscencias importantes como la que nos recuerda el pasaje en el que el Faraón había mandado matar a todos los recién nacidos de los hebreos (recogido en el Libro del Éxodo). En aquel episodio se salvó una figura muy importante: Moisés, libertador del pueblo (Ex 1,8-2,10).

San Mateo narra que el pasaje del martirio de estos niños se cumple una profecía de Jeremías (Jr 31,15): “el pueblo de Israel fue al destierro, pero de ahí lo sacó el Señor que, en un nuevo éxodo, lo llevó a la tierra prometiéndoles una nueva alianza” (Jr 31,31). Es una clara indicación que nada puede oponerse a los planes de Dios para salvar a los hombres.

La acción cruel y despiadada de Herodes contra los inocentes niños es adecuada a las decisiones y brutalidades de este rey según las narraciones históricas de Flavio Josefo.

Sólo San Mateo deja evidencia de este hecho y la investigación histórica moderna aplica aquello de «testis unus testis nullus», “un solo testimonio no sirve”. Así el episodio tiene aún más trascendencia al estar relacionada con el nacimiento de Jesús –el Mesías- y su realidad histórica –algo que siempre ha creado mucha controversia-.

La matanza de los niños en Belén, una insignificante aldea con no demasiados habitantes, no fue muy numerosa y por eso no pasó a los anales. Flavio Josefo escribe sobre Herodes que: “hizo ahogar a su cuñado Aristóbulo cuando éste alcanzó gran popularidad” (Antigüedades Judías; 15, 54-56), asesinó a su suegro Hircano II (15, 174-178), a otro cuñado, Costobar (15, 247-251), a su mujer Marianne (15, 222-239); en los últimos años de su vida, hizo asesinar a sus hijos Alejandro y Aristóbulo (16,130-135), y cinco días antes de su propia muerte, a otro hijo, Antipatro (17, 145); finalmente, ordenó que, ante su muerte, fueran ejecutados unos notables del reino para que las gentes de Judea, lo quisieran o no, lloraran la muerte de Herodes (17,173-175). Este era el retrato de un asesino con corona real.

En la actualidad es un día de bromas y divertidos engaños pero en su origen fue un episodio cruel difícil de olvidar.

¿Fue real la matanza de los inocentes?

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Fue uno de los episodios más atroces que nos cuentan los evangelios y que tiene como víctimas a los infantes que el rey Herodes mando asesinar, pero es un hecho que levanta sospecha y suspicacias.

El único evangelista que relata la matanza de los inocentes es de Mateo en su evangelio, en el 2, 13-23, no volviendo a a aparecer más. Para unos es un hecho cierto que encaja con el perfil de gobernante cruel que tenía Herodes. No obstante no hay quién falte y diga que la historia es fantasía, irrealidad, que no narra un hecho histórico sino un mensaje teológico y religioso.

La matanza de los inocentes y la huida de la familia de Jesús a Egipto son acontecimientos turbios, Lucas dice en su evangelio: “así que cuando cumplieron todas las cosas, según la Ley del Señor, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret” (2, 39). No haciendo referencias  ni a la matanza de los infantes del rey Herodes ni a la huida a Egipto sino el regreso a Nazaret.

En las Antigüedades de los judíos, libro XVIII, de Flavio Josefo, no se refleja el hecho de la matanza de los inocentes cuando un suceso de esas características debería estar anotado por su trascendencia. Tampoco aparece en ningún otro historiador de la época.

Pero encontramos sucesos que, como proféticos, deberían estar presentes en la vida de Jesús como por ejemplo la huida a Egipto de Jesús y la vuelta del exilio de Babilonia (Génesis 37 ss). Igualmente la matanza de los inocentes tendría una reminiscencia en el genocidio que el faraón mandó cometer del que escapa Moisés (Génesis).

También estaría profetizado el regreso a Israel de la Sagrada Familia.

Los Reyes Magos y su adoración es la aceptación del mensaje divino por parte de los paganos y la muerte de Herodes el triunfo de Jesús y su mensaje.

Es un mensaje repetido: el Niño Jesús sobrevivió a la muerte escapando de la matanza de los inocentes, posteriormente escapó de la muerte al resucitar tras la crucifixión, todo parece repetirse incluso captándolo de culturas como la egipcia.

Existe un sospechoso paralelismo en su fragmentos bíblicos, así en el Éxodo (4,19) dice Dios a Moisés: “Anda, vuelve a Egipto, porque han muerto todos los que buscaban tu muerte” y Mateo (2,20) dice que el Señor habla con José: “Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues han muerto todos los que buscaban la vida del niño”.

Así pues la historia de la matanza de los inocentes podría ser una reminiscencia idealizada con mensaje subliminal teológico anterior que el evangelista introdujo en su relato. Hoy día lo celebramos el 28 de diciembre.