Acutomancia, la adivinación por agujas y alfileres

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Es uno de los métodos de adivinación más antiguos que se conocen y también de los más desconocidos, se trata de un sistema de adivinación con objetos que estaría en sintonía con la persona que lo interpreta en función de determinadas capacidades extrasensoriales cómo es el caso de aquellas personas dotadas y que son las receptoras de este saber ancestral y de su capacidad de poner o canalizar las energías que le hagan acceder al futuro del consultante.

De su historia debemos saber que es un método que se utilizó en la antigua Roma, muy apreciado por las sacerdotisas de los templos de Diana y Afrodita, ellas tenían el sistema de arroja los alfileres –en un número indeterminado entre agujas y alfileres- en un barreño sagrado lleno de agua lustral. Las circunstancias hacían que algunas se quedaran flotando, si así lo hacían entonces era un inequívoco indicativo de amores felices, viajes afortunados y batallas gloriosas; si se hundían eran los sinónimo de problemas y desgracias.

Todo tenía un valor especial pues la posición en la que quedaban orientadas tenía mucha importancia, las sacerdotisas de estos templos podían reconocer personas concretas, lugares y momentos.

El método es muy desconocido y cayó en desuso con el paso del tiempo hasta que se volvió a utilizar en pequeños núcleos poblacionales y en entornos de personas de etnia gitana.

Para utilizar esté método se necesitan agujas y alfileres, entre 13 y 3, pero siempre debe ser impar.

La interpretación

Lo primero que se debe hacer el tomar las agujas con la mano derecha y se lanzan sobre una superficie lisa y se formula la pregunta sobre el futuro y todo aquello que inquieta al consultante. En ese momento comienza la interpretación. Así si caen todos juntos la respuesta es negativa y si caen dispersos en positiva.

Todos los detalles son importantes pues de todo depende la correcta lectura del futuro, si caen en horizontal es que el devenir será armonioso y equilibrado. Si, por el contrario, caen en vertical serán momentos de problemas y dificultades, rupturas o separaciones, de conflictos.

Igualmente las formas son importantes pues se estudian las formas que se crean al caer. Es significativo si encontramos algo similar a una cruz pues serán problemas de salud, accidente o un contratiempo serio. Si lo que surge es una especie de equis eso será suerte; si es una cruz se tratará de cambios a mejor, de mejoras en el plano económico, que siempre es importante.

Igualmente podemos encontrar una H que es indicador de amores en la vida de la persona, que bien pudiera tratarse en un matrimonio, de una boda, de relaciones estables. Pero si lo que encontramos son dos agujas paralelas juntas es una ruptura, de problemas y discusiones que llevarán a un alejamiento definitivo. También una figura triangular es el equivalente a engaños y traiciones. Una V será buena fortuna y éxito en todo aquello que se vaya a comenzar.

La acutomancia es una forma de adivinación a través de los objetos puntiagudos, se tiene constancia de ella desde el siglo XIX pero es un arte adivinatorio que podría ser mucho más antiguo. Se utilizan como “herramientas” adivinatorias elementos tales como los cuchillos o las tijeras. Igualmente el sistema puede utilizar otros elementos como los palillos de dientes y de las formas que se creen al dejarlos caer se podrán hacer una predicción en función del significado de las formas. Para ellos se tirarán cinco palillos de dientes y la interpretación será:

-Dos puntas que se tocan: se acerca un importante conflicto, se precisa de su solución pues originará peores complicaciones en caso contrario.
-Tres puntas que se tocan: noticias positivas de la familia.
-Dos palillos que están en paralelo: se producirá un pronto viaje.
-Dos pares de paralelas: se va a producir una buena noticia que trae felicidad.
-Tres palillos que se tocan: hay un distanciamiento que será resultado satisfactoriamente por la familia.
-Cuatro palillos que se tocan: hay que reducir el estrés en la vida y tener menos presión y ansiedad.
-Tres palillos forman un triángulo: etapa de buena salud.
-Tres palillos forman una “U”: se pueden originar problemas de salud.
-Tres palillos forman una “U” y hay un palillo paralelo a uno: problemas de salud para una persona querida, familia o amigo.
-Dos palillos en “L” sin tocarse: gastos y problemas económicos.
-Dos palillos en “L” tocándose: gastos imprevistos que se resolverán.
-Dos palillos que forman una cruz: problemas en el plano afectivo, puede indicar una ruptura.
-Dos palillos en forma de “X”: buen presagio, buena suerte.
-Un palillo distante del grupo: el pasado regresa a nuestras vidas.
-Todos los palillos horizontales: la suerte seguirá siendo la misma. No habrá cambios.
-Todos los palillos verticales: noticia imprevista de forma inminente.
-Ningún palillo se toca ni están en paralelo: se necesita confiar en las demás personas y que nos ayuden.

También puede realizarse la lectura mediante el empleo de alfileres con una interpretación muy precisa al respecto:

-Si caen tres alfileres y las cabezas se acercan a la persona es indicio de buena suerte.
-Si los alfileres se cruzan entre ellos son novedades sentimentales.
-Si un alfiler se clava en la moqueta y se queda de pie es que el viaje previsto no se llevará a cabo.
-Dos alfileres se tocan por la punta: la pelea tiene complicada la reconciliación.
-El alfiler caído apunto a la persona: síntoma de problemas económicos.

Son métodos de adivinación que no por desconocidos dejan de ser menos efectivos o acertados, en muchos casos las personas que lo han practicado han indicado el alto nivel de aciertos que ha tenido, incluso sin que la persona que ejecuta este sistema de adivinación, esta suerte, supiera de un próximo viaje o una difícil situación familiar, todos datos desconocidos y que dejan perplejo al consultante. Se puede esgrimir como explicación que son lecturas subjetivas donde la psicología del médium –por llamarlo de alguna forma- o percepción sobre la persona juega un papel determinante a la hora de hallar problemas en el sujeto que desea la predicción utilizando este curioso sistema.