Captadas misteriosas señales desde el espacio profundo

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Extrañas señales de radio con origen en una lejana galaxia han sido captadas por un telescopio de Canadá.

Estas enigmáticas señales de radio (FRBs) han sido detectadas constituyendo un misterio su origen que es el punto que se está tratando de resolver. El observatorio Chime, en el valle de Okanagan en la Columbia Británica de Canadá, tiene cuatro antenas semicilíndricas de 100 metros de largo que analizan todo el cielo del hemisferio norte cada día.

Fue el pasado año cuando el radiotelescopio detectó trece estallidos de radio, igualmente otros siete registrados a 400 MHz.  —la frecuencia más baja para un FRB jamás detectada— y, por segunda vez en la historia, uno que se repitió en seis ocasiones seguidas tienen como origen a esa misma galaxia.

Está situada a 1.500 millones de años luz de distancia, es obvio que lanzar una señal a la misma es factible pero transcurriría todo ese tiempo (millones de años luz) para llegar y para, en caso de ser inteligente, poder responder. Cuando lo hicieran, en este planeta (Tierra), posiblemente o no existiría o no habría vida ya.

Así Shriharsh Tendulkar, de la Universidad McGill de Canadá, indicaba: “Hemos descubierto una segunda señal alienígena repetitiva y sus propiedades son muy similares a la primera.

Por su parte Ingrid Stairs, astrofísica de la Universidad de British Columbia (UBC), explicaba que “saber que hay otro (evento sonoro) sugiere que podría haber más por ahí. Y con más repetidores y más fuentes disponibles para el estudio, podremos entender estos enigmas cósmicos, de dónde son y qué los causa”.

La investigación ha sido publicada en las páginas de la revista Nature donde se desarrollan teorías sobre el origen origen de los FRBs, de los destellos cortos y brillantes de ondas de radio, de esta región lejana del centro del Universo. Se han detectado unas 60 ráfagas de radio rápidas únicas y dos que se repiten, pero los cálculos se elevan a 1.000 FRBs cada día.

Como causas explicativas tenemos que pudiera ser una estrella de neutrones con un campo magnético muy fuerte que gira muy rápidamente o dos estrellas de neutrones que se fusionan. Lo más extremos son aquellos que piensan que pudieran estar siendo emitidas por una una civilización extraterrestre avanzada.

En este mismo sentido la estrella Tabby también ha generado noticias al respecto de su extraña actividad en otro punto del Universo. Su denominación astronómica correcta es KIC 8462852, y se caracteriza por las inusuales fluctuaciones periódicas de brillo que tratan de ser explicadas, especulativamente, como polvo interestelar, aunque hay otras hipótesis como de un enjambre de cometas o la más arriesgada -¿o descabellada?-: una megaestructura artificial.

El nombre de estrella Tabby viene de la astrónoma Tabetha S. Boyajian, que fue la primera persona en investigar los oscurecimientos. Vuelve a ser noticia pues los espectros se obtuvieron con el telescopio Buscador de Planetas Automatizado (APF) del Observatorio Lick como parte del proyecto Breaktrough Listen, que cubren el rango de longitud de onda de la luz visible de 374 a 970 nm. Se cree-según los cálculos- que el APF sería capaz de detectar láseres de potencia superiores a aproximadamente 24 MW a la distancia de la estrella, unos 1.468 años luz. Por ello, ahora, se ha analizado 177 espectros de alta resolución de la estrella de Tabby para captar posibles señales de láser de civilizaciones extraterrestres.

CÁDIZDIRECTO.- En el cosmos se registran unos extraños fenómenos que han sido denominados como FRB o “estallidos rápidos de radio” y que ha generado las más variadas hipótesis entre aquellos que se encargan de estudiar y examinar nuestro universo. La última hipótesis en torno a ellos es la que apunta la posibilidad que se traten de la evidencia de una tecnología extraterrestre de propulsión de sus aparatos.

Las FRB serían una especie de fugas de transmisores de tamaño planetario que servirían de combustible a “sondas interestelares en otras galaxias”. Al menos así lo manifiesta el profesor Avi Loeb, del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica: “Los estallidos rápidos de radio son extremadamente brillantes debido a su corta duración y origen a grandes distancias, y no hemos identificado una posible fuente natural con ninguna confianza. Vale la pena contemplar y comprobar un origen artificial”.

Se descubrieron en 2007 y se cree que provienen de galaxias ubicadas a miles de millones de años luz de nosotros. Los profesores Loeb y Manasvi Lingam realizaron un examen sobre si era factible crear un transmisor de radio tan potente como para que fuera detectable a través de esas grandes distancias. Descubrieron que si el transmisor estuviera alimentado por energía solar, la energía solar que incide sobre un área de un planeta el doble de la Tierra sería suficiente para generar la energía necesaria. La construcción de algo así está fuera del alcance del ser humano actual pero la duda surge del nivel de una inteligencia extraterrestre y si fueran capaces de construir algo así siendo absolutamente viable desde la ingeniería. La energía generada sería capaz de impulsar un carguero con un millón de toneladas de carga útil “es lo suficientemente grande como para llevar pasajeros a través de distancias interestelares o intergalácticas”, indicaba Lingam.

Todo esto, no obstante, es una hipótesis especulativa, al respecto Loeb afirmaba: “La ciencia no es una cuestión de creencia, es una cuestión de evidencia. Decidir lo que es probable antes de tiempo limita las posibilidades. Hay que dejar que los datos sean el juez”.