Casas encantadas, fantasmas y poltergeist

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Cuando se estudia, se investiga, se analiza, el fenómeno de la fantasmogénesis son muchos los factores a analizar y muchos los detalles que se deben tener en cuenta a fin de no confundir las diferentes fenomenologías que se puede encontrar en el campo de lo paranormal o presuntamente paranormal. Por ello no sólo debe tenerse el valor de ir a uno de estos sitios donde se requiere la presencia del investigador sino también tener los conocimientos precisos como para poder acometer las mismas con unas garantías de saber lo que se está estudiando más allá de la espectacularidad del fenómeno en si.

En los últimos tiempos se ha vivido una evolución importante en cuanto a tendencias o preferencias en el campo el misterio, así en décadas pasadas como los años 60 y 70, incluso los 80, del pasado siglo XX el fenómeno por excelencia era el de los OVNIs, el fenómeno ufológico que estaba presente en muchos puntos del mundo y que motivo no pocas investigaciones, debates y publicación de cientos de obras -aun hoy se publican- sobre este fenómeno. Pero esa tendencia fue variando hasta centrarse en el fenómeno de las casas encantadas y la supuesta aparición de entes, espectros o fantasmas en un determinado lugar. Esto hizo que las casas encantadas crearan todo un mundo de fenómenos que centraron los intereses de aquellas personas que tenían accesibles zonas en sus entornos más cercanos susceptibles de ser investigadas, casas en ruinas, derribos y pisos habitados donde se estaría manifestando lo imposible, lo extraordinario, lo paranormal.

Pero no son pocas las ocasiones en las que se escucha como expertos o neófitos en la materia confunden la terminología usada, así las casas encantadas, los fantasmas o el fenómeno de poltergeist son mezclados sin considerar que cada uno de ellos es un fenómeno independiente, que tienen muchos puntos en común pero que casa uno tiene una serie de particularidades propias que hacen que cada caso encaje en su correspondiente apartado.

Comenzaremos por el primero de ellos, por el fenómeno de las casas encantadas. Se dice que una casa está encantada o embrujada cuando tenemos la manifestación de una serie de fenómenos paranormales o inexplicables en su interior. Todos los puntos de la casa son susceptibles de tener una fenomenología paranormal y cabe destacar en ellas desde la presencia de formas traslúcidas que nos recuerdan a una persona, movimiento de objetos, descensos de temperaturas, puertas que se abren o se cierran al igual que luces que se encienden o se apagan como más destacados y espectaculares. Hay que reiterar que estos fenómenos pueden producirse en todas y cada una de las habitaciones o estancias de la casa y de suele atribuir a la presencia de fantasmas en su interior. Normalmente son fenómenos de infestación que suelen estar relacionado con el pasado del lugar, tal vez una muerte en extrañas circunstancias, dolor, locura, todo ello puede provocar que un lugar quede impregnado por aquella persona que lo habitó y que falleció en él.

Evidentemente hay casas que por su aspecto impecable nadie diría que está embrujada o encantada y otras que el tiempo ha tenido su efecto sobre paredes y apariencia dando una tétrica impresión que se relaciona con lo sucedido en su interior. Es normal, en ocasiones, que uno de estos lugares tétricos no tenga nada de paranormal pero que sólo por su aspecto sea tildado como “encantado” o de estar poseído. Cómo ejemplo de lugares, de casas encantadas, en el mundo tenemos a la popular Mansión Winchester, la Abadía de Borley o la casa de Amityville.

El fenómeno poltergeist es igualmente apasionante, la palabra “poltergeist” proviene del alemán y significa “fantasma ruidoso”, normalmente suele darse en recintos cerrados, en casas normalmente habitadas donde se produce toda una fenomenología extraordinaria, desde objetos que son lanzados por una manos invisibles hasta ruidos tremendos, todo ello ante el pavor de las personas que son testigos de todos estos fenómenos que pueden englobar desde los olores o fenómenos acústicos hasta los ataques físicos a la persona.

Los poltergeist se han tratado de explicar desde extremos tan opuestos como el de la parapsicología, que nos habla de una relación entre estos y los fantasmas o personas fallecidas, a la telequinesis o el estrés de las personas (emocional o sentimentalmente), y la Ciencia que dice que puede estar provocado por infrasonidos, ultrasonidos, aire ionizado, campos electromagnéticos o la misma electricidad estática, igualmente en el campo de la Medicina se atribuye a errores de percepción, enfermedades mentales e, incluso, intoxicaciones que pudieran provocar alucinaciones de este tipo en la persona.

Finalmente tenemos a los fantasmas, que son formas, siluetas, sombras, cuerpos aparentemente físico pertenecientes a difuntos, y otras descripciones, que pasean por un determinado entorno -limitándose a el-, que no interactúan con la persona y sólo dejan ver, brevemente, su forma. Se dice de este tipo de apariciones que pertenecen a difuntos y no son tan ruidosos como el fenómeno de poltergeist ni tan generalizado en un lugar como la infestación de una casa encantada.

Son algunas de las diferencias más importantes que encontramos en torno a tres fenómenos relacionados pero diferentes cómo son los analizados.