¿Cómo es el rostro de Dios? Te lo mostramos

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Un curioso estudio se he realizado en los Estados Unidos por parte de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, en el mismo lo que se trata es de, en función de las opiniones de 511 personas con creencias religiosas cristianas -y de diferente valor-, determinar como sería el rostro de Dios, como sería su apariencia física.

Para determinar como sería el rostro de Dios los participantes estuvieron viendo una gran diversidad de imágenes aleatorias de rostros e iban seleccionando las características que, creen, que se adecua más a su idealización del mismo. Al final se hizo una puesta en común de todos los datos llegando a la composición de un rostro que reflejaría el porcentaje mayor de rasgos de como sería el rostro de Dios.

Según el estudio realizado, en base a los participantes, este sería el rostro de Dios.

Es de destacar que no se ha fijado un modelo estereotipado de Dios como un anciano con barba blanca sino un Dios joven, quizás con una imagen más actual y liberal. El autor principal del estudio, Joshua Conrad Jackson, decía: “Estos podrían haber surgido del tipo de sociedades que los liberales y los conservadores quieren. Investigaciones anteriores muestran que los conservadores están más motivados que los liberales para vivir en una sociedad bien ordenada, una que estaría mejor reflejada por un Dios poderoso. Por otro lado, los liberales están más motivados para vivir en una sociedad tolerante, que sería mejor representada por un Dios amoroso”.

Curioso ha sido que la idea de Dios variaba en función de la edad de los participantes, los más jóvenes veían a un Dios más joven y las personas más atractivas a un Dios más atractivo, los afroamericanos tenían la tendencia a un Dios con rasgos más afroamericanos que caucásicos. Otro de los autores del estudio, profesor de psicología de la Facultad de Artes y Ciencias de UNC-Chapel Hill, Kurt Gray, explicaba: “La tendencia de la gente a creer en un Dios que se parece a ellos es consistente un sesgo egocéntrico. La gente a menudo proyecta sus creencias y rasgos sobre los demás, y nuestro estudio muestra la apariencia de Dios no es diferente: las personas creen en un Dios que no sólo piensa como ellos, sino que también se parece a ellos”.

Un punto común hay tanto en los participantes hombres y mujeres: Dios es representado con una imagen masculina.