Compendio de gracia e ingenio de una actriz que supo calentar la gélida noche

Compendio de gracia e ingenio de una actriz que supo calentar la gélida noche

CÁDIZDIRECTO/Amelia Gómez.- Un sábado más continúa la programación cultural gaditana de la sala municipal la Central Lechera, en esta ocasión con el teatro como gran protagonista.

A la entrada de la misma, se  facilitó a los espectadores unas pequeñas fotocopias de colores, que contenían entre otras cosas la fotografía de la actriz y un pequeño papelito doblado con un círculo negro. Después sirvió para un sorteo de los productos que la actriz promocionaba y le tocó a la espectadora que portaba un cuadrado en el referido papelito.

Sobre el escenario estaba colocada una pequeña mesa camilla, vestida con colores en tonos rosa y cubierta de muchos objetos, entre ellos una tetera, inciensos, almanaques, además de un proyector en el que durante toda la noche pudimos ver varias imágenes. Sobre las 21:05 salió a la escena la ingeniosa actriz, ataviada con un traje flamenca, con numerosos adornos al cuello entre los que destacaban números collares y hasta incluso llevaba colgadas las típicas vieras o conchas de peregrino de Santiago de Compostela, además de varios amuletos y pulseras sobre sus dos manos.

Se respiró en la sala un ambiente y un olor a incienso que nos trasladó al lejano Oriente. Porque de eso se trataba. Estábamos allí para presenciar una conferencia sobre la “energía” y las teorías de las artes milenarias como son el yoga, el tai chi, mezcladas con flamenco, todo ello con una maestra de escena que se hacía llamar Carmé Flora y que residía en Jaén pero nacida en la región norteamericana de Alabama. Fue un espectáculo de cerca de una hora y media en la que la genial actriz interactuó prácticamente todo el tiempo con el público, de hecho en multitud de ocasiones dejaba el escenario y subía al patio de butacas donde estábamos sentados. Fueron numerosos los aplausos dedicados a la actriz por un público que no paró de reír gracias a las ocurrencias, los pasos y toques musicales realizados  por Flora. Incluso dando golpecitos en sus gafas de vista marcaba un soniquete particular y realizaba muchas gesticulaciones divertidas. Nos hizo cantar, reír, colaborar, beber su pócima de energía que llamaba Karmona. El público, colaboró de buena gana y accedía a realizar todo lo que nos pedía la graciosa actriz.   Sin duda llenó de energía al respetable que la despidió con una gran ovación.

La programación continuará el próximo sábado para dar fin al mes de enero con música jazz de la mano de los gaditanos, Tomate, Trío y Cebolla.