Cuidado con los vídeos de terror

CÁDIZDIRECTO.- Son muchas las personas que se interesan, en los últimos años, por el mundo del misterio y los fenómenos paranormales. Fruto de ese interés han surgido todo tipo de grupos de investigación que hacen una labor encomiable y buscan las huellas de los desconocido bien sea en una casa encantada, en un lugar de carácter ufológico o allá donde el misterio anide.

No son pocas las grabaciones que surgen como consecuencia de estas investigaciones y no son pocas, igualmente, las viejas grabaciones que se ‘desempolvan’ por que en ellas hay un elemento perturbador que llenó de terror y espanto a sus protagonistas cuando lo grabaron o visualizaron.

En la mayoría de los casos son hábiles montajes, los llamados ‘fakes’ que en tantas ocasiones tienen un impacto sobre el espectador y que luego, reflexionando, se llega a la conclusión -por lógica- que debe ser un fraude. El problema es que hay personas que se quedan en los titulares, en la espectacularidad momentánea de un vídeo o un encabezado, y al no informarse del resto del contenido da origen a situaciones equívocas. Quizás por ello sea importante esta reflexión, para que nadie se lleve a engaños.

Puede que uno de esos engaños sea el vídeo que está captando la atención de muchos internautas, un vídeo que ha sido visualizado por más de un millón de personas -compartido por el canal DrossRotzank-, se trata de una vieja filmación doméstica con más de dos décadas de antigüedad realizada en Filipinas (Asia). En la misma se muestra a un padre que juega a la pelota con su hija en las proximidades del colegio mientras la graba. En un momento determinado algo les llama la atención, sienten algo -el vídeo no tiene audio original-, de repente el padre gira la cámara y se encuentra con una desagradable sorpresa…

Con todas las trazas y pautas de un vídeo realizado expresamente para generar el susto final los indicios indican al montaje, igualmente sigue la pauta de otros muchos vídeos realizados de la misma forma con el mismo objeto, incluso la falta de calidad podría ser voluntaria para dificultar una labor de análisis. Así que el vídeo que aterroriza a las redes sociales -la verdad es que el susto se lo lleva el espectador- no deja de ser un posible fraude perpetrado hace 20 años.