De las bolas de Fernando VII a la ‘Operación Salmón’ de Franco

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- En la Historia se han dado situaciones que no dejan de sorprendernos, desde aquellas en las que hay toda una trama conspiranoica hasta otras en las que sólo se pretendía que el monarca de turno fuera feliz y no se enfadara con sus súbditos.

Una de esas situaciones se vivía en tiempos de Fernando VII, en el siglo XIX, cuando se acuñó una expresión que se ha popularizado a lo largo de los tiempos: “Así se las ponían a Fernando VII”, un dicho que viene derivado de su afición por el juego del billar y en el que no debía ser muy bueno pese a su empeño.

Solía jugar partidas con otros jugadores con más pericia que él, el problema es que era el rey y acababa profundamente disgustado cuando perdía por lo que se urdió una trama para que el monarca ganará y estuviera feliz. Se trataba de dejar las bolas de forma que no pudiera fallar. Para eso aprovechaban la pericia de otros jugadores o cualquier descuido para tomar las bolas y ponerlas de forma idónea. Así, a tiro, Fernando VII no fallaba y se creía un gran jugador. De ahí el dicho.

Otro momento para la Historia sería la denominada ‘Operación Salmón’ en la que estaban implicados Luis Carrero Blanco y Maureano López Rodó, pesos pesados del gobierno de Franco en España. Fueron ambos los que idearon que el general y dictador eligiera a Juan Carlos de Borbón como su sucesor y futuro rey de España, una opción que tenía enemigos en palacio pues se abogaba por su primo Alfonso de Borbón, duque de Cádiz.

No iba a ser fácil convencer a Franco de esta opción por lo que dieron el nombre de ‘Operación Salmón’ a la misma, ya que el triunfo de ella sólo se forjaría con el paso del tiempo, por lo que habría que tener paciencia como en la pesca del salmón, nombre que salió del malogrado Carrero Blanco.  Al final la operación tuvo éxito.

Son sólo dos ejemplos que la Historia nos ha dejado de las intrigas del poder.