Demostrado lo nocivo para la salud de los dispositivos de calentamiento de tabaco o los ‘vapeadores’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Que “fumar es malo para la salud” es algo que han repetido los médicos de todo el mundo. Parecía que la alternativa a fumar tabaco eran los dispositivos de calentamiento de tabaco o el ‘vaping’ pero todos los sistemas son tóxicos para las células pulmonares de los seres vivos.

Según un reciente estudio que se ha visto reflejado en ERJ Open Research sobre los dispositivos de calentamiento de tabaco, que consiste en calentar el tabaco sólido en lugar de un líquido, es igual de nocivo para la salud que el humo de cigarrillo normal.

Así en el informe publicado se informa que estos nuevos dispositivos electrónicos de suministro de nicotina es igual de perjudicial para la salud. El informe del doctor Pawan Sharma, investigador de la Universidad de Tecnología de Sydney, en Australia, y el Instituto de Investigación Médica Woolcock, en Sydney, Australia, indica que: “Fumar es la principal causa de muerte prevenible, y con la introducción de los cigarrillos electrónicos en la última década, la tendencia a la ingesta de nicotina no se desacelerará en el futuro cercano. Si la tendencia actual continúa, el consumo de tabaco causará más de ocho millones de muertes al año para 2030 en todo el mundo”.

Además de todo ello señala que “la última incorporación a esta tendencia emergente es la introducción vigorosa y
planificada de los dispositivos de calentamiento de tabaco. En general, se denominan productos de próxima generación o de ‘no quema’. Sabemos muy poco acerca de los efectos en la salud de estos nuevos dispositivos, por lo que diseñamos esta investigación para compararlos con fumar cigarrillos y vapear”, detalla.

Así los efectos de los tres sistemas de nicotina en las células vías respiratorias humanas,las células epiteliales y las células del músculo liso, dejan sentir sus efectos sabiendo que las células epiteliales son la primera línea de defensa
contra cualquier partícula extraña que ingrese a la vía aérea; las células musculares lisas mantienen la estructura de la vía aérea; fumar obstaculiza estas funciones normales de las células.

El experimento consistió en exponer las células a concentraciones de humo de cigarrillo, vapor de cigarrillo electrónico y vapor de un dispositivo de calentamiento de tabaco, midiendo como afectaban a las células y sus funciones.  El resultado desolador -sobre todo si se compara con lo que “venden” aquellos que se encargan de comercializar el producto en cuestión-: el humo del cigarrillo y el vapor de tabaco calentado eran muy tóxicos para las células, y lo peor es que tanto en concentraciones más bajas como más altas; el vapor del cigarrillo electrónico demostró toxicidad en las concentraciones más altas. Y el dato esclarecedor: las concentraciones representan los niveles de nicotina que se encuentran en los fumadores crónicos.

El doctor Sukhwinder Sohal, investigador de la Universidad de Tasmania, en Launceston, Australia, señalaba la gravedad del estudio: “Observamos diferentes niveles de toxicidad celular con todas las formas de exposición en las células pulmonares humanas. Lo que resultó claro fue que los productos más nuevos de ninguna manera fueron menos tóxicos para las células que los cigarrillos convencionales o el vapeo de cigarrillos electrónicos“.

Sharma señaló que “nuestros resultados sugieren que los tres son tóxicos para las células de nuestros pulmones y que estos nuevos dispositivos de tabaco calentados son tan dañinos como fumar cigarrillos tradicionales. Nos tomó casi cinco décadas comprender los efectos dañinos del humo de cigarrillo y aún no sabemos el impacto a largo plazo del uso de los cigarrillos electrónicos. Estos dispositivos que calientan el tabaco sólido son relativamente nuevos y pasarán décadas antes de que comprendamos plenamente sus efectos sobre la salud humana. Lo que sí sabemos es que el daño a estos dos tipos de células pulmonares puede destruir el tejido pulmonar y provocar patologías fatales, como enfermedad pulmonar obstructiva crónica, cáncer de pulmón y la neumonía, y puede aumentar el riesgo de desarrollar asma, por lo que no debemos asumir que estos dispositivos son una opción más segura”.

El estudio continúa y se espera determinar aún con mayor claridad -si es que es posible- de que forma estos dispositivos de calentamiento de tabaco o los dispositivos de nicotina en modelos más sofisticados afectan, gravemente, al tejido pulmonar.