Descubierto el único retrato de William Shakespeare

CÁDIZDIRECTO.- El único retrato que hay de William Shakespeare podría haber sido descubierto en el interior de un libro de botánica. El dibujo del dramaturgo británico se realizó mientras estaba vivo.

Ha sido el botánico e historiador Mark Griffiths quién ha logrado identificar al escritor en un grabado del siglo XVI: “Así es como lucía Shakespeare, tal como se lo veía en el esplendor de su vida” relataba a la revista “Country Life”.

Mark Hedges, el editor de la publicación, no dudó en decir que era “descubrimiento literario del siglo” y añadió que “tenemos un nuevo retrato de Shakespeare, el primero en el que el pintor identifica al escritor por su nombre y fue hecho mientras estaba vivo. Griffiths pueso su especial conocimiento sobre botánico e historia para decodificar la pintura de uno de los británicos más destacados en la historia del arte”.

Ya en 2009 se expuso un presunto retrato de William Shakespeare, el retrato Cobbe, en la fundación de la casa natal del poeta y dramaturgo, en Stratford-upon-Avon, pero dejaba demasiadas dudas para poder afirmarlo con total seguridad. Ahora Griffiths, mientras investigaba la biografía del pionero de la botánica John Gerard (1545-1612), autor de la “Historia general de las plantas”, descubrió el retrato. La portada del libro la realizó William Rogers que pintó cuatro figurastenidas por irreales pero que Griffiths identificó como el autor del libro, John Gerard, el botánico llamado Rembert Dodoens y el secretario del tesoro de la reina Isabel, Lord Burghley, el cuarto hombre sostiene una planta conocida como Fritillaria y una mazorca dulce que se cree podría ser Shakespeare.

Su descubridor dice que debajo del mismo aparece un “ingenioso mensaje cifrado que amaba la aristocracia isabelina. En esos tiempos, este tipo de retratos de Shakespeare eran un bien escaso. La importancia del grabado de Rogers se había desvanecido en la memoria. Son figuras camufladas, sin embargo, los mensajes cifrados en las plantas resultaron ser muy inteligentes para su propio bien. Esta pequeña página, uno de los trabajos más importantes del Renacimiento inglés, terminó siendo una rareza bibliográfica y nada más. Nadie pensó en encontrar a Shakespeare allí”.