Descubren que dos viejos medicamentos pueden ser efectivos contra el cáncer de mama

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- La Ciencia da pasos agigantados en busca de soluciones que puedan ser efectivas contra el cáncer, a veces en medicamentos con funciones para otras enfermedades se convierten en el arma más eficaz para su lucha.

La revista Nature publica unos sorprendentes resultados en los que dos medicamentos -uno para la diabetes y otro para la porfiria- podrían ser efectivos para tratar el cáncer de mama triple negativo, que es el más agresivo y difícil de tratar afectando al 20% de las mujeres que lo padecen.

Han sido investigadores de la Universidad de Chicago (Estados Unidos) los que se han acercado al objetivos de encontrar un remedio efectivo con este tipo de cáncer de mama. Así Marsha Rosner, autora principal del estudio, indicaba: “Creemos haber encontrado una manera de tratar los cánceres de mama resistentes, que actualmente no tienen una terapia dirigida, al reutilizar dos ‘viejos’ medicamentos, la metformina y el hemo, disponibles en el mercado desde hace tiempo”.

La metformina fue descubierta en 1922 y se utiliza para el tratamiento de la diabetes tipo 2, entre sus efectos está el descenso de la producción de glucosa en el hígado y aumenta la sensibilidad a la insulina; aquellos enfermos que toman metformina para la diabetes tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer pues reprime la propagación de las células tumorales. El hemo -panhematina- se usa contra los problemas de la síntesis de hemo.

La doctora explicaba “Hasta donde sabemos, este es el primer uso conjunto de estos dos medicamentos. Creemos que hemos desvelado un nuevo mecanismo, algo básico y fundamental, y hemos encontrado formas de usarlo”.

Así la diana anticancerígena para el hemo se le conoce como BACH1, es un tipo de proteína muy desarrollada en los cánceres de mama triple negativos y es necesaria para la metástasis, así este “no es esencial, y por lo tanto puede inhibirse con pocos efectos secundarios. Básicamente descubrimos que podríamos ‘interrumpir’ esta proteína BACH1 que crea problemas. Podemos deshacernos de ella con hemo”.

Al respecto también explicaba Jiyoung Lee -coautor del trabajo- que “cuando las células cancerosas se tratan con hemina, BACH1 se reduce, lo que hace que las células cancerosas empobrecidas en BACH1 cambien sus vías metabólicas. Esto hace que los cánceres que son vulnerables a la metformina supriman la respiración mitocondrial“.

Por su parte el investigador Joseph Wynne precisaba que los “pacientes con baja BACH1 y alta expresión de genes mitocondriales probablemente responderían solo a la metformina; aquellas con alta BACH1 y baja expresión de genes mitocondriales, predeciríamos la resistencia a la metformina, aunque nuestro trabajo sugiere que añadir hemo las sensibilizaría a la metformina. Y, por último, en un grupo con niveles medios de BACH1, a pesar de que no estamos muy seguros de su nivel de resistencia a la metformina, anticipamos que también responderían al tratamiento combinado con metformina y hemo”.

Este estudio puede extenderse a otros tipos de cáncer pues el BACH1 también es aplicable a los de pulmón, riñón, útero, próstata y leucemia mieloide aguda.

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