Destrozos en la puerta del Oratorio de San Felipe Neri

CÁDIZDIRECTO.Nuevo episodio de vandalismo y falta de civismo en la capital gaditana. En este caso se trata de unos destrozos provocados en la puerta del Oratorio de San Felipe Neri, un nuevo atentado contra el valor patrimonial de Cádiz.

Mañana martes, a las 11:30 horas, se presentará en el Ayuntamiento la puesta en marcha del protocolo para la conservación y protección del patrimonio histórico de la ciudad.

Este templo, que perteneció al primitivo oratorio de filipenses, fue comenzado en 1688 según trazas del alarife Blas Díaz, inaugurándose en 1719.

Posteriormente, en 1764 la cubierta fue reconstruida y ampliada debido al daño sufrido por el maremoto de 1755. Además de su interés artístico cuenta con un especial significado histórico por haber sido sede de las Cortes  que elaboraron la primera Constitución Española en 1812.

El exterior del templo se articula mediante pilastras jónicas entre las que se disponen numerosas lápidas dedicadas a los diputados doceañistas, colocadas en su mayoría en el año 1912 con motivo del primer centenario de las Cortes de Cádiz.

El Oratorio tiene planta elíptica, a la que se abren siete capillas de planta rectangular, cubiertas por bóvedas de cañón y profusamente decoradas. Entre ellas sobresale la del Sagrario, que posee un destacado retablo barroco del siglo XVIII de origen italiano realizado en mármoles de colores, y que se encuentra presidido por un crucificado de madera policromada también de origen italiano.

En el interior destaca también el retablo mayor, obra del siglo XVIII de estilo rococó elaborado en madera dorada y presidido por un lienzo que representa la Inmaculada Concepción, obra del afamado pintor sevillano Bartolomé Esteban Murillo.