El enigma ‘Da Vinci’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Leonardo Da Vinci no era miembro de ninguna secta ni de ninguna sociedad secreta, pero era un experto en muchos campos secretos del conocimiento como la Alquimia, la astrología o el esoterismo. En sus trabajos destacan algunas referencias al zodiaco o la misma alquimia.

En su día estaba prohibido practicar con cadáveres, e incluso, hacer disecciones a un cuerpo humano. Leonardo burló esa ley, trabajó en secreto y diseccionó a seres humanos tal y como reflejó posteriormente en sus códices, obras anatómicas sin igual. Estudios que realizó en Florencia, Milán, Pavía o Roma.

En Roma se le llega a acusar de necromancia y de mago, pero jamás se le condenó por un tribunal ni religiosos ni civil, pero si era mirado con animadversión, ello obligaba a Leonardo a mudarse de ciudad nada más surgían los primeros conflictos.

Para Ludovico Sforza creó autómatas, escenarios para representaciones que eran maravillosos, artilugios sorprendentes, máquinas de guerra como la bombarda múltiple que era un círculo cargado de cañones que se movía y disparaba en todas direcciones tal y como aparece en el Códice Atlántico.

Ideó barcos acorazados, catapultas, barcas de pedales, puentes levadizos, máquinas de hacer canales, el “helicóptero”, la máquina de planear, el ala delta, el paracaídas…

Leonardo Da Vinci era zurdo y escribía (!) de derecha a izquierda y sólo podía leerse, entenderse al menos, a través de un espejo. También escribía en un lenguaje codificado, de forma que combinando ambas hacía realmente difícil leer sus trabajos.

De sus obras sobre anatomía destacaba aquellas del desarrollo muscular u orgánico, como la evolución del feto en el vientre materno. Igualmente, en el Manuscrito B, se desarrolla su máquina de volar cual helicóptero actual.

Un invento de Leonardo Da Vinci llamó poderosamente la atención de sus descubridores al restaurar entre 1962 y 1972 el Códice Atlántico

Se trataba de la primera bicicleta, un diseño actual y levantó las suspicacias de todos aquellos que lo vieron creyéndolo un fraude. Sea como fuere ésta no se inventó oficialmente hasta 1880, pero Leonardo ya la había soñado.