El enigma de ‘El Callejón de la Sábana’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista-Jesús García Jiménez.- Les queremos hablar de leyendas, o de historias heterodoxas que son, a veces, olvidadas y otras silenciadas, esta es una de esas que aún se recuerda en el acervo popular en Ceuta, la  descubrimos en 2009 cuando realizamos un completo estudio -publicado- sobre los misterios de esta hermana tierra.

Si se tomaba un taxi de la época, o se preguntaba a un vecino de esta ciudad por la calle Sargento Coriat, seguramente añadiría:”…si, el callejón de la sábana…”. Es así como se conocía en esa época por parte de los vecinos que residían en ella, y de las personas de los alrededores también. Curiosamente, podemos ir perfectamente andando desde la anterior ubicación, ya que está a escasos metros de la calle Manuel Olivencia Amor, que bordea las excavaciones de “Huerta Rufino”.

El caso es que, según se cuenta, en ciertas ocasiones podían ver deambular por la calle una figura espectral, con forma de nube blanquecina, y que incluso podían distinguir cómo en ocasiones hacía el ademán de esconderse en uno de los callejones oscuros del lugar, como huyendo de algo o alguien.

La historia se extendió hasta tal punto que, como ocurre en estos casos, la gente procuraba no tomar esta calle a ciertas horas de la noche para evitar encontrarse con esta presencia fantasmal, que pudiera recordar a la “Pantaruja” extremeña de Alburquerque o la “Marimanta” en la Sierra de Huelva.

Fue tal su popularidad y el miedo que ocasionaba que dio, incluso, como para abrir una investigación por parte de la policía de la época para hallar las posibles causas de tal fenómeno que en tal inquietud mantenía a los vecinos de la zona y transeúntes de la citada calle. Quien sabe si, en épocas más remotas, un hombre huyendo de una muerte segura, buscaba refugio en alguna zona de la ciudad donde poder cobijarse y fuera en alguno de los soportales de las viviendas de la citada calle donde por desgracia encontraría la muerte, vagando su espíritu desde entonces condenado a realizar una y otra vez esa maniobra de la cual librarse del triste acontecimiento que le hizo perder la vida.

Lo cierto es que, a pesar del tiempo pasado, el eco de esta historia sigue resonando por las calles ceutíes en boca de aquellos que con más edad las recorren, y todavía siguen mirando con cierto temor hacia “El Callejón de la Sábana”.