El fantasma del Pabellón Vasco, el Hospital Duque del Infantado

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- En el cercano barrio de El Provenir y Reina Mercedes, encontramos la zona de Heliopolis, dónde destaca uno de los hospitales con más raigambre dentro de la ciudad de Sevilla, se trata del Duque del Infantado o antiguo Pabellón Vasco, hospital que, antaño, recibía pacientes terminales – con duras enfermedades- y se hizo acreedor de una ‘mala fama’ por ello.

Ubicado en la avenida de Reina Mercedes, y renombrado como Hospital Duque del Infantado, en su interior se manifiesta la aparición, en la zona baja del edificio, de un niño espectral, de unos cinco años que deambula sin rumbo o mira fijamente a aquellos que tienen la oportunidad de verlo, asustando con su presencia.

Uno de los testigos nos relataba: “Inquieta porque sabes que allí no hay nadie y sobre todo porque cuando uno de nosotros se acerca al lugar para ver si se ha perdido o necesita ayuda el niño de ha ido, ha desaparecido y no hay rastro de él en todo el edificio” y prosigue: “Es como si viviera aquí, es como si fuera parte del edificio, lleva años viéndosele aquí dentro y claro, con la mala fama del edificio sobre todo porque aquí venía mucha gente a morir y ahora el rumor de lo que se ve, aunque oficialmente lo neguemos, pues…

Lo peor es que a veces nos llaman de las habitaciones y nos dicen que hay un niño perdido en los pasillos de la planta y nos describen al mismo niño que nosotros hemos visto tantas veces. Nadie sabe quién es o que quiere, ni si murió aquí o tiene relación con el edificio pero lo vemos y otros muchos lo ven”.

Curiosamente durante una de las celebradas ‘Semana del Misterio’ de Sevilla dos personas, vinculadas a la actividad laboral del edificio, vinieron a visitarnos, cariacontecidas nos decían: “Allí es un no parar, al niño se le ve en la planta, y cuando una, que está acostumbrada ya a todo lo ve al final del pasillos, tan pequeño y perdido le entran ganas de ir a ayudarlo pero sabemos que no nos debemos de acercar, no es de este mundo…”.

Su acompañante, lívido como si lo estuviera viendo, nos comentaba: “Da mucho miedo, sobre todo porque te gustaría ayudarlo, te gustaría ofrecerle algo, no se, ropa, comida o algo. Se le ve tan mal…, pero desaparece  y le tienen miedo, algunos creen que es una parca infantil y ante la puerta que se detiene su enfermo fallece…Es muy muy duro”.

Desde luego nada hay demostrado y son muchos los centros hospitalarios que tienen historias -o leyendas- de éste tipo que en muchas ocasiones es más fruto de la sugestión que de la realidad, no obstante cuando son varias personas las que narran episodios similares se debe comenzar a evaluar si todo ello responde a una realidad inexplicable que se está manifestando en su interior. Y es que debe ser aterrador convivir con este pequeño sabiendo que esta vida no es la suya.