El fenómeno psiquiátrico de la ‘ilusión de cristal’

CÁDIZDIRECTO.- Se trata de un fenómeno psiquiátrico denominado como ilusión de cristal por el cual sus pacientes creen que están hechos de cristal y se pueden romper.

No es un fenómeno psiquiátrico nuevo que ya lo padecía el rey medieval francés Carlos VI quien llegó a envolverse en sábanas para así no romperse. Otra historia similar es la de El licenciado Vidriera, extraído de las Novelas ejemplares de Miguel de Cervantes, publicadas originalmente en 1613. En ese texto se narra la historia del estudiante español Tomás Rodaja que una vez licenciado viaja por diversas ciudades de Italia, pero al ingerir un filtro de amor pierde la razón y cree tener el cuerpo de vidrio y ser sumamente frágil,creía que se iba a romper. El caso parece estar tomado de la realidad e inspiró al autor español más célebre.

Andy Lameijn, psiquiatra de Leiden, Holanda, encontró un caso en su hospital y se prestó a ser estudiado, el paciente tenía pánico a estar en contacto con las personas y enfermeras por miedo a romperse: “Era un caso auténtico. Era inequívocamente una ilusión de cristal”, era director del Hospital Psiquiátrico Endegeest, en Leiden, y encontró varios casos perdidos registrados después de 1830, igualmente en un hospital mental de Edinburgo, en Escocia, encontró “la documentación de una conferencia de 1883 sobre los síntomas de 300 mujeres, una de las cuales creía que sus piernas estaban hechas de vidrio”. En 1930 halló un caso en su país de una mujer joven que creía que sus piernas y espalda estaban hechas de cristal y rechazaba el contacto con cualquier persona (médicos y enfermeras incluso).

Un paciente del doctor, con este mal psiquiátrico, le dijo: “Eso soy yo. Estoy aquí pero no lo estoy. Como el cristal de la ventana”. El psicoanalista Adam Phillips argumenta que el transtorno “tiene una fuerte resonancia en una sociedad en la que las ansiedades relacionadas con la fragilidad, la transparencia y el espacio personal son pertinentes para muchos, ansiedades relacionadas con vivir en el mundo moderno”.

Ali Shaw, autor de la novela The Girl with Glass Feet (La niña con los pies de cristal), indica que la ilusión de cristal sería simplemente la consecuencia extrema de la ansiedad social que muchos experimentan a un nivel menor. Así el temor a tropezar y romperse sería una forma exagerada de humillación social.

Edward Shorter, un historiador especializado en psiquiatría de la Universidad de Toronto, indica que para entender el desorden está en la novedad del cristal como material durante el siglo XVII en Europa, la inventiva inconsciente de la mente vincula los delirios a los nuevos materiales y los avances tecnológicos de la época. En el siglo XIX hizo aparición las ilusiones de cemento, justo cuando se comenzó a utilizar como nuevo material de construcción.