El gran misterio del santuario de Taishan, Confucio y el Olimpo chino

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- El misterio de Taishan
Sobre el valle del río Amarillo, en la provincia china de Shandong, encontramos un macizo de cinco montañas que tienen la consideración de ser sagradas para los pueblos que allí habitan.

Las nubes son el camuflaje perfecto de un lugar que se funde con sus propias leyendas, donde la realidad y la ficción parecen una sola y se da paso a un conocimiento de lo místico, de lo desconocido, de lo inimaginado, allí se encuentra la montaña sagrada, la montaña de Taishan.

Cuando el visitante se atreve a ir a este inhóspito lugar (por donde se encuentra y lo escondido que está) puede ir viendo diferentes ‘altares’ donde se rinde culto a las deidades celestiales de los habitantes de la zona, allá donde se hace ofrendas simbólicas, donde se quema el dinero para atraer a la prosperidad y donde grandes monolitos con letras rojas nos recuerdan que pisamos terreno sagrado, terreno donde las tradiciones son una forma esencial de vida y parte de su sistema de creencias.

Taishan se encuentra a 1.524 metros de altitud siendo la tercera montaña más alta de las Cinco Montañas Sagradas, pese a no ser la más alta de éste conjunto si está considerada como el mayor santuario de China, donde también se ubica el centro de la religión taoísta.

En Taishan habría que encontrar una curiosa frontera, aquella que separa lo conocido de lo desconocido, pues sería la morada de los magos, allá, en Shandong, donde se estudiaba la vida eterna y se estaba en permanente contacto con los inmortales, seres que habrían controlado ese deseo febril del ser humano de vivir eternamente.

La tradición mágica de éste lugar se extiende a hace milenios, al 2000 a.C. cuando ya se tienen constatados que era el lugar donde los antiguos emperadores chinos ofrecían sacrificios en las faldas del monte Tai. Y no es un lugar cualquiera pues fueron setenta y dos emperadores los que se atrevieron a peregrinar hasta el lugar.

“No muy lejos de la aldea natal de Confucio se encuentra el monte Tai o montaña sagrada de Taishan, el Olimpo chino. EL monte Tai se yergue en medio de un inmenso macizo montañoso desde los tiempos más remotos de la historia china. Se extiende sobre el paisaje con majestuosa imperturbabilidad y a sus pies confluyen arterias fluviales desde distintas direcciones. Las nubes se acumulan en torno a su cima. Y en la lejanía prodigiosa lluvia y sol”.

Taishan es un lugar sagrado pero no tiene una devoción especial por la ‘doctrina’ de Confucio ni con la política imperial de China en la época. En Taishan mandaba el mago, aquel capaz de ‘controlar’ los elementos y cuyas ideas podrían ser consideradas como subversivas para los gobernantes.

Uno de esos hombres influyentes en Taishan era Lao Tsé, inmortal autor del “libro del camino y de la virtud”, el Tao Te-king. De él poco se sabe, fue un célebre sabio chino que vivió hacia el siglo IV a.C., si bien su vida es poco conocida. Fue es fundador del Taoismo y autor de los 81 poemas del libro “Tao Te Ching”, un libro de carácter sagrado.

Es considerado como uno de los filósofos más influyentes de la cultura china, contemporáneo del período de las Cien escuelas del pensamiento y los Reinos Combatientes. A Lao Tsé se le atribuye el “Dào Dé Jing” o “Tao Te Ching” donde el Dao o Tao (“el Camino”) es un cambio permanente y éste es la verdad universal. También fue contemporáneo de Confucio.

Su figura está envuelta entre la leyenda y la realidad, de él se dice que nació de una virgen, y que su nacimiento fue anunciado por una estrella fugaz. Tardó 82 años en ser gestado y al nacer ya era un sabio anciano…

Sobre su nacimiento también se dice que nació bajo un ciruelo en una aldea de la Prefectura de Ku, en el estado de Chu, hoy distrito de Lùyì en la provincia de Henan. Su primer nombre fue Li-Er (orejas de ciruelo), otros investigadores abogan por el nombre de Po Yang-Li.

Trabajó como archivero en la Biblioteca Imperial dentro de la corte de la Dinastía Zhou. Pese a su notable peso en la espiritualidad y religiosidad chino no creó ninguna Iglesia, ni predicó, sólo divulgó sus teorías de forma oral y a través de sus poemas.

Cuenta la leyenda sobre su vida que peregrinó hacia el Oeste a lomos de un búfalo para perderse… De su vida destaca sus diálogos y discusiones con Confucio, si bien se cree que pudo ser un invento de sus seguidores para quedar por encima delas escuelas confucianistas.

Para los taoístas no hay distinción entre humanos y animales, todo está en armonía, la tierra es un organismo vivo, con energía, de ahí parte la moderna corriente (que es muy antigua) del feng shui, para tratar de encontrar la armonía perfecta, el equilibrio, en el hogar.

Un lugar destacado de Taishan es el templo más bajo, hay que subir 6293 escalones para rendir tributo. Está consagrado al dios de la Montaña. Y llegar al Templo del Emperador de Jade, a 1350 metros. Se cruza, para llegar a lo más alto, la Puerta Sur del Cielo siendo Yu Huang, el emperador de Jade la divinidad suprema del taoísmo.

Son muchas las personas que peregrinan en la actualidad a este centro de recogimiento y oración, este centro histórico que más allá de cualquier otro sentimiento resume la forma de pensar del Taoísmo.