El misterio del ‘cráneo de los Alcores’ y las trepanaciones prehistóricas en Andalucía

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Son habituales, en culturas como la egipcia o precolombinas, hallar restos de cráneos que han sido sometidos a una compleja operación como son los trépanos, la abertura de orificios en el mismo. Una intervención que precisa de una gran destreza y conocimientos; pero no sólo era patrimonio de estas culturas pues en Andalucía también encontramos muestras de ello.

Es el caso de un cráneo almacenado en el Castillo de Luna de Mairena del Alcor (Sevilla) que muestra una evidente trepanación y que data del periodo Neolítico y el Calcolítico.

Ha sido el neurocirujano Andrés Muñoz el que ha estudiado esta muestra junto al farmacéutico Antonio Ramos y que tenía como objetivo conocer mejor las primeras prácticas neuroquirúrgicas en el periodo prehistórico de Sevilla. Así el denominado como “cráneo de los Alcores” muestra un orificio de dos por cuatro centímetros en el parietal.

Es posible que esta “intervención” se realizara para liberar al cerebro de presión debida a una lesión o accidente, para tratar de mitigar una lesión cerebral y que era la vía más rápida para evitar un mayor sufrimiento o la muerte. Pero lo interesante es que para llegar a este punto era necesario el Conocimiento, el saber, la práctica y, evidentemente, equivocarse mucho con otros “pacientes”.

Es una de las primeras muestras que se tienen de una trepanación en Sevilla en este periodo. El hallazgo fue debido al arqueólogo George Edward Bonsor (o Jorge Bonsor) y que formaba arte de una colección privada que se mantenía en el castillo de Mairena, hoy Casa Museo Bonsor. En su día, allá por 1947, fue reflejado en el trabajo de Luis Hoyos Sainz dentro de la obra Historia de España dirigida por el insigne Ramón Menéndez Pidal.

El misterio que encierra es del tipo de trepanación ante la que nos encontramos y si el sujeto sobrevivió o no. Si bien se cree que muchas de las trepanaciones tenían un carácter ritual más que quirúrgico no hay que descartar esta última causa como la responsable del mismo, si hay “callosidad” en el hueso significa que el “paciente” sobrevivió a ella y si no aparece esta es que falleció o era post-mortem y de carácter póstumo y ritual.

Un ejemplo sorprendente de Conocimiento en aquellos pueblos prehistóricos de Andalucía.

 

*La imagen no pertenece al cráneo de los Alcores.