El misterio simbólico que ocultan los regalos de los Reyes Magos

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- La noche del 5 al 6 de enero es la noche de la magia y de la ilusión en niños y mayores, es la noche de los Reyes Magos, de aquellos que siguieron a la estrella de Belén al lugar donde nació el Niño Dios, el Niño Jesús.

La tradicional imagen además se acompaña de un ofrenda que tanto Melchor, Gaspar y Baltasar realizan. La ofrenda se trata de tres ricos presentes: oro, incienso y mirra traídos de lejanas tierras.

Los Reyes Magos representan no sólo la Adoración al Niño Jesús sino también la unión de los pueblos, de las razas que creen en el mensaje de Salvación. Al llegar al portal, cuenta la piadosa historia, los reyes se arrodillaron ante Él y ofrecieron sus regalos. Regalos que ocultan toda una simbología y manifiesto del devenir de la vida del Mesías: el Oro es el regalo que se le hace a un rey, al Rey de Reyes, un reino que no es de éste mundo y que órbita en torno a un sentimiento universal como lo es el amor y la paz.

El incienso es el presente que se le hace a un Dios, habituales eran las escenas en las que se quemaba éste como ofrenda a los dioses. Con éste regalo se reconoce a Jesús como el Hijo de Dios y como tal se le honra.

Finalmente la mirra, una sustancia con la que se untaba y adecentaba a los cuerpos una vez fallecía la persona, es el regalo a un hombre que tendrá una vida mortal y cuya misión era morir para salvar a la Humanidad.

Así todos los regalos tienen un bella simbología que está directamente relacionada con el futuro escrito de Jesús de Nazaret, nada está dejado al azar.