El planeta perdido de los Annunakis

Tablilla con relieve de dios sumerio
Tablilla con relieve de dios sumerio

 

CÁDIZDIRECTO/J.M.García Bautista.- Se dice que los sumerios fueron, históricamente, la primera gran civilización de nuestra Humanidad, teniendo su origen hace más de 6.000 años entre los ríos Tigris y Éufrates, en territorio de Mesopotamia, allá donde muchos ubican la cuna del mundo conocido, allá donde los estudiosos ubican el mítico Jardín del Edén.

Los Sumerios fueron los primeros en presentar inquietudes por la escritura siendo los que desarrollaron el primer sistema conocido, igualmente eran grandes observadores del cielo y sus conocimientos en Astronomía deja aún sin explicaciones mucho Saber que hoy se cree imposible con sus medios; construyeron grandes templos en un terreno yermo y su nivel arquitectónico poco, o nada, tienen que envidiar a los egipcios.

Pero, ¿de dónde viene su conocimiento? Principalmente de su curiosidad y capacidad de observación, ambas, unidad, son capaces de mover el mundo. Así fueron los primeros en defender el movimiento de los planetas, la existencia de otros soles (estrellas) y desarrollar, en base a ello, su particular conocimiento de la Astrología.

Fueron ellos quienes identificaron los planetas con divinidades que luego, otras civilizaciones, relacionarían con Júpiter o Venus; incluso se pensó que los sumerios sabían que los planetas giraban en torno al Sol, adelantándose en milenios a Galileo o Copérnico en la teoría heliocéntrica.

Todo ello viene refrendado por el hallazgo de una tablilla en la que  se puede ver una imagen de lo que parece ser el sistema solar con el sol y otros cuerpos celestes a su alrededor, que tienen coincidencia en proporción con los planetas de nuestro sistema, al igual que su posicionamiento respecto al Sol. ¡Increíble!

Lo curioso es que los antiguos Sumerios no tenían instrumentos conocidos para poder observar todo lo que describen en cuanto a sus conocimientos correctos astronómicos. La pregunta es inmediata: ¿Cómo se explica que representara en una imagen planetas que no podemos ver sin un telescopio, tales como Urano, Plutón y Neptuno?

En sus tablillas dejaron escrita toda la Historia de su civilización, cultural y origen. Sería el lingüista Zecharia Sitchin su traductor y el sorprendente autor de unas declaraciones en la que afirmaba que el pueblo Sumerio procedía de una civilización extraterrestres llamados Annunakis, dando su origen gracias la ingeniería genética.

A veces, en las más ignota civilizaciones, entre sus legajos y documentos, entre sus tablillas de arcilla con su primitiva escritura, se encuentran misterios –o certezas- difíciles de ignorar por el conocimiento que desprenden.

Curiosamente, en las leyendas sumerias se hablaba de un sistema solar formado por nuestros nueve planetas más el Sol y la Luna. Y un planeta desconocido llamado Niburu. Tendría una órbita excéntrica, extraña, perdida, muy elíptica, tardando en completar una órbita más de 4000 años, esto podría parecer un locura pero…

El investigador Zetcharia Sitchin editó un complejo estudio sobre antiguas civilizaciones, y además era uno de los mejores expertos en escritura sumeria de su tiempo. Corría la última década del siglo XX.

El trabajo de Sitchin fue espectacular ya que dedicó ya parte de su esfuerzo, y tiempo, en estudiar los textos en escritura cuneiforme de aquellas tablillas. Y dio con algunos que hablaban del origen de nuestra humanidad. Aquellas traducciones eran inquietantes.

En aquellas viejas tablillas sumerias se decía que el ser humano descendía de los Anunaki o los que es lo mismo “de aquellos que vinieron del cielo”, y que serían identificados con los Nefilim bíblicos ”los ángeles”.

Además en aquellas tablillas se ponía de manifiesto el alto conocimiento de los sumerios en astronomía. Sabían de la existencia de Urano cuando nuestra cultura lo descubrió en 1781 junto con la aparición del telescopio. Neptuno fue identificado en 1846 y Plutón se le localizó en el siglo XX. Pero los autónomos sumerios conocían ya perfectamente estos planetas siglos, o miles de años, antes de Cristo, antes de nuestra era.¿Cómo era posible?

Para colmo ubicaban uno que desconocía nuestra astronomía: Niburu el duodécimo planeta. Como los meses del año, como los signos del horóscopo. Como los doce apóstoles que vivían en torno a Cristo. ¿El Sol?

¿Qué dice la Ciencia de todo ello? La moderna astronomía sospecha de la existencia de un planeta, o planetoide,  más allá de Plutón, con órbita excéntrica y muy elíptica que hoy no podría ser visto por nuestra ciencia ni sus avances al estar lejos de su alcance. ¿les suena? Pero hay más. Su órbita en torno al Sol sería de 3.600 años. ¿Les sigue sonando? Y en su viaje estelar hasta nuestro sol pasaría muy cerca de un planeta llamado Tierra.

Según las traducciones de las tablilla sumerias realizado por Sitchin, los habitantes de Niburu, los Anunaki, habrían visitado la Tierra en uno de aquellos acercamientos interfiriendo en nuestra evolución natural. De ello haría 450.000 años.

Al parecer la ingeniería genética –a decir de Sitchin- habría jugado a favor de la especie humana ya que los Anunaki habrían creado una especie híbrida entre ellos y los terrícolas de aquel tiempo. El resultado: el homo sapiens. Que, de momento, no tiene eslabón con la cadena homínida y hoy se sigue buscando el llamado “eslabón perdido”. ¿No se encuentra por que pudiera ser una especie híbrida? Es casi impensable.

Pero Sitchin armó sus hipótesis en torno a la traducción de las tablillas y estas no tendrían por que ser tomadas al pié de la letra.

Si quedó de manifiesto, y es irrefutable, el sorprendente conocimiento astronómico de los sumerios. Exacto conocimiento astronómico de cuyo origen no tenemos respuesta.