Encuentros con un humanoides

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Los fenómenos paranormales no tienen ni reloj ni momento en el que manifestarse, el algo imprevisto, no sujeto a ninguna norma fija o establecida, va más allá de la comprensión humana y de nuestras leyes físicas, por ello que sean calificados como inexplicados en la más blandas de sus descripciones.

Uno de esos fenómenos difícilmente explicables es el que tiene que ver con oscuras carreteras y conductores… Es el caso que nos ocupa, un fenómeno de carretera que jamás olvidará su protagonista.

Cristóbal Muñoz Romero, de 30 años, era como chófer del presidente de la diputación de Cádiz, Don Antonio Barbadillo. Una noche, la del 19 de Marzo de 1974, al filo de las cuatro de la madrugada, regresaba de El Puerto de Santa María, venía de la bella localidad de Sanlúcar de Barrameda tras dejar al presidente en su casa.

Delante de su automóvil comenzó a ver como se iba formando una espesa niebla, un banco de niebla en el cual penetraba el automóvil y reducía su visibilidad de forma que provocó que redujera la marcha.

Estaba a la altura del cruce de la carretera que une Rota con Jerez cuando, de repente, apareció una persona en la cuneta. Cristóbal creía que era una persona pues su silueta así parecía indicarlo pero a medida que se acercaba una potente luz lo deslumbraba y tenía como origen la cintura de aquel extraño ser.

De pronto el chófer perdió el control del automóvil, justo cuando su proximidad al ser, al humanoide, era máxima, y el pesado Seat 1500 que conducía comenzó a ser zarandeado sin piedad por una fuerza invisible.

Cristóbal aceleró pero tuvo una desagradable sensación: sintió que aquel ser se había subido a la parte trasera del coche, miraba por el retrovisor pero no veía nada, ni siquiera la potente luz.

José Antonio Caravaca, investigador gaditano, logra obtener el testimonio de un testigo de lo desconocido. Con posterioridad Juan José Benítez, por intercesión del propio presidente de diputación entrevista a Cristóbal y lo refleja en su obra “100000 km. tras los OVNIS”.

El aterrado chófer no encontraba explicación para el suceso, al día siguiente le tuvieron que cambiar la puesta en marcha al vehículo y es que, a veces, este tipo de eventos deja secuela en los aparatos y más aún a nivel eléctrico.

Al llegar a casa contó lo sucedido a su esposa, ella lo veía desencajado, pálido, asustadísimo… Al día siguiente hizo lo propio con el presidente de Diputación, exponiendo este el suceso ante el pleno del ayuntamiento, donde estaba un periodista del  Diario de Cádiz  que publicó la noticia.

Curiosamente en los días posteriores a este suceso se dieron tres casos similares en las provincias de Cádiz y Sevilla, también con la implicación de un humanoide.

Si alguna vez circula por una carretera solitaria y ante sí la noche es noche cerrada, aparece una niebla espesa, viaja solo en su vehículo… y sistema eléctrico del automóvil falla, entonces…, extreme la precaución porque tal vez sea testigo de lo imposible.

Encuentro con un humanoide en la Sierra Norte

El fenómeno OVNI da sorpresas y genera noticias, bien es cierto que su intensidad en cuanto a interés y manifestaciones ha disminuido notablemente desde finales de las décadas 60 y 70 del pasado siglo XX pero hoy día, son muchas las personas vinculadas a la ufología y que siguen estudiando este fenómeno.

Así un buen ejemplo de ello lo encontramos recientemente en el denominado como Cerro del Hierro, en la carretera que une las localidades sevillanas de Las Navas de la Concepción y Constantina, en pleno corazón de la Sierra Norte andaluza.

Un lugar que ya viene marcado por numerosos avistamientos tenidos en la zona y por la cercanía de un enclave militar básico para la Defensa en la zona Sur como es la estación del EVA3 (Estación de Vigilancia Aérea).

Circulando por aquella carretera se encontraba Juan Antonio L., eran las 23:15 h. (aprox.) cuando pasado el cementerio de la localidad de Constantina vio por el espejo retrovisor una luz potente que se ubicaba tras él, el testigo manifestó “pensé que era otro coche con las largas puestas pues era realmente molesto. Reduje y le indiqué con el brazo que me pasara”. Pero aquel no llegó a adelantar a nuestro testigo “simplemente se apagó, pensé que se había desviado por alguno de los caminos rurales“.

Fue entonces cuando en el cielo vio un objeto extraño de color rojizo “del tamaño de un balón de fútbol o un puño a media distancia” y prosigue “paré mi coche y bajé a ver aquello, me dejó helado, debía ser un OVNI, entonces de entre los arbusto del lado contrario de la carretera comencé a sentir ruido, como si alguien andara, creí que podría ser un cazador pero de allí comencé a distinguir una silueta luminosa, era un ser luminoso, me quedé espantado y antes que pudiera cogerme o hacerme algo arranqué el coche y salí corriendo de allí en dirección contraria”.

El testigo no sabe que puede ser, sólo el miedo que le generó este encuentro tan vinculado a los No Identificados (en cuanto a que no sabía que era aquella luz del cielo nocturno) y a ese extraño ser que vio surgir. Una muestra más del fenómeno OVNI y todo lo relacionado con ello.