Caso de la desaparición de la niña ‘Madeleine McCann’: más cerca de resolverse y descubrir al culpable

El 3 de mayo de 2007 desapareció la niña Madeleine McCann en Portugal. Se encontraba con sus padres en un hotel de Praia da Luz en el Algarve portugués, al sur del país, cuando se la vio por última vez y su caso sigue siendo un enigma sin resolver.

En el momento de la desaparición tenía 4 años de edad y se encontraba con sus hermanos mellizos de dos años de edad, la familia pasaba unos días de vacaciones y sus padres los dejaron durmiendo, salieron a cenar con unos amigos aun restaurante que estaba a 50 metros de distancia y cada 20-30 minutos solían ir a ver si necesitaban algo. Sobre las 22:00 h. descubren que Madeleine no está en su dormitorio y comienza una infructuosa búsqueda que no pudo hallar a la pequeña.

Hipótesis hubo muchas, hasta se pensó que había muerto en el apartamento y sus padres ocultaban el sucesos pasando a ser sospechosos; pero en julio de 2008 el fiscal general de Portugal archivó el caso por falta de pruebas.

La policía británica, Scotland Yard, inició la «Operación Grange» para localizar a la niña teniendo consideración de «acto criminal por un desconocido»; en 2013 se publicaron imágenes de hombres como sospechosos del secuestro, desde entonces se mantiene la búsqueda si bien el tiempo pasado es un serio inconveniente para la misma.

Sospechoso

Como principal sospechoso se tiene a Christian Brueckner, de 44 años de edad, que la fiscalía de Alemania ubica cerca de ese punto donde desaparece. Nakscije Miftari, ex pareja de este, indicó al Daily Mail que en 2014 habló con Brueckner: «Sé lo de Maddie, estaba cerca del hotel en ese momento. Yo vivía cerca, no voy a decir nada más. No soy un tipo estúpido, soy un hombre de negocios» le dijo. A la pregunta de si conocía el caso no respondió pero luego, cuando le insistió de contestó con la frase referida.

Para los fiscales alemanes fue Brueckner el que secuestró a la pequeña en el apartamento de Ocean’s Club. Hans Christian Wolters, fiscal alemán, dijo: «No puedo decirte sobre qué base asumimos que está muerta. Pero, para nosotros, no hay otra posibilidad. No hay esperanza de que esté viva».

En la opinión del fiscal el caso estaba resuelto al 90% en el mes de mayo de 2021 aunque no hay pruebas concluyentes contra el sospechoso al que aún no se le ha interrogado pero que se espera llevar ante la Justicia en los «próximos meses». Se trata de un individuo con un carácter malo, violento y controlador, obsesionado con la pornografía infantil y las jóvenes rubias.

Relación con Miftari

A su expareja, Miftari, la conoció cuando sólo tenía esta 17 años y el 34, regentaba un quiosco en Braunschweig, la joven recuerda: «La primera vez que lo vi estaba hablando al teléfono. Colgó y dijo: ‘Hola señorita, en qué puedo ayudarla?’. Me sorprendió, nadie antes me había tratado como a una dama. Cuando le pregunté cuánto debía pagar, me sorprendió: ‘Nada, una señorita no tiene que pagar nada en mi quiosco'».

Un día descubrió gran cantidad de material pornográfico de niños, en su mayoría niñas rubias: «Le pregunté sobre los vídeos y las fotos y me respondió con un puñetazo. Me caí por las escaleras y estuve inconsciente durante unos diez minutos».

La chica denunció la agresión y la Policía detuvo a Brueckner así como hallaron una gran cantidad de material pedófilo en su poder.

La fiscalía espera presentar cargos contra él, así Wolters declaró al diario The Mirror: “Estamos seguros de que tenemos al hombre que la secuestró y la mató. Ahora es posible que podamos acusarle. Tenemos esa evidencia ahora. No digo que lo que tenemos ahora sea insuficiente. Pero está en prisión, así que no tenemos tanta presión. Tenemos tiempo”. Además indicó que “es evidencia circunstancial, no tenemos evidencia científica. Si tuviéramos un vídeo del acto o una foto de Madeleine muerta con Brueckner, no hubiéramos tenido que hacer un llamamiento público. Pero solo tenemos pruebas circunstanciales”.

Sobre la niña afirmó: “No puedo decirte sobre qué base asumimos que está muerta. Pero, para nosotros, no hay otra posibilidad. No hay esperanza de que esté viva”.