Escándalo medioambiental: los países falsean los datos de contaminación en la cumbre del Cambio Climático

Cuando aún está muy presente la reunión del Cambio Climático en Escocia, en Glasgow, y son muchos los compromisos a los que se están llegando dentro del mismo pero, sin embargo, un escándalo ha sido destapado en torno a todo ello por el prestigioso diario The Washington Post y en el que se pondría la sombra de la sospecha sobre las cifras de la contaminación que se facilita a la opinión pública en una clara manipulación informativa.

Todo lo que es la lucha por el evitar el Cambio Climático se basa en cifras de contaminación, en estadísticas y metodología de cálculo que usa cada país. En este momento las cifras de ese Cambio Climático son muy preocupantes allá donde se sabe que la temperatura media ha subido 1,1 grado con el problema que ello conlleva. En el Acuerdo de París se comprometieron las naciones de tratar de evitar un calentamiento que llegara, o estuviera, entre 1,5 y 2 grados y para ello cada nación se comprometía en presentar informes de las emisiones de gases a corto y medio plazo.

Pese a todo la esperanza de cumplir ese acuerdo es mínima pues a finales de esta década las emisiones van a seguir siendo el doble de lo pactado y el incremento de temperatura será de entre 2,4 y 2,7 grados, una barbaridad de consecuencias inimaginables.

Las actuaciones en cuando a evitar un cambio climático no son apenas efectivas pues el recorte de gases que provocan el efecto invernadero sólo se reducen un 15% y la actividad industrial contaminante se multiplica con lo que se sube en esa media.

Según el informe de Climate Action Tracker las actuaciones son insuficientes y según la PNUMA, Agencia del Medio Ambiente de la ONU: “Incluso considerando las recientes promesas actualizadas para 2030, las emisiones globales anuales de gases de efecto invernadero deberían reducirse aproximadamente a la mitad para 2030″ en el objetivo de alcanzar los 1,5 grados.

Aunque los países se han comprometido a alcanzar esas metas realmente no hay demasiada intención de cumplir los pactos de emisiones netas cero o se remitir esas emisiones a «sumideros» (como bosques o herramientas tecnológicas) pues no se tiene esa capacidad.

Las cifras no cuadran

Desde Climate Action Tracker se pone en duda los compromisos alcanzados pues son a largo plazo mientras la contaminación medioambiental crece; sólo un reducido grupo de países emite el 6% de las emisiones globales y no cuadran las cifras que dan públicamente con el incremento de este tipo de contaminación en el planeta.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) comunicó que si se cumplen todas las promesas realizadas en la cumbre el clima «sólo» verá aumentada su temperatura en 1,8 grados pero desde CAT (Climate Actio Tracker) se cuestiona todo ello y se califica de «demasiado optimista». William Hare, director ejecutivo del Climate Analytics y uno de los autores del informe de Climate Action Tracker, afirmaba en el estudio: “La gran mayoría de las acciones y objetivos de 2030 son inconsistentes con los objetivos de cero emisiones netas: hay una brecha de casi un grado entre las políticas actuales del gobierno y sus objetivos de cero emisiones netas. Está muy bien que los líderes afirmen que tienen un objetivo de cero emisiones netas, pero si no tienen planes sobre cómo llegar allí, y sus objetivos para 2030 son tan bajos como muchos de ellos, entonces, francamente, estos objetivos de cero emisiones netas son solo de boquilla para la acción climática real. Glasgow tiene una seria brecha de credibilidad”.

El problema que subyace en todo esto es que las cifras de contaminación que registran los organismos oficiales y los que realizan estudios independientes no coinciden y se pone de manifiesto que alguien miente, que alguien ofrece datos alterados para disimular una situación insostenible. La fiabilidad de los datos es escasa y desde esta redacción, desde CÁDIZDIRECTO, hemos comparado las cifras, y realmente, hay una desviación exagerada en lo que parece que es la gran mentira de los compromisos ecológicos y medioambientales pues parten de cifras falseadas.

A ese respecto The Washington Post informa que hay grandes diferencias entre los datos que ofrecen los países y declaran ante las Naciones Unidas y aquellos que son los reales dentro del compromiso por reducir las emisiones. Hay una diferencia de entre 8.500 y 13.300 millones de toneladas anuales, algo que afecta seriamente a las previsiones de calentamiento global del planeta.

Malasia es un ejemplo -no el más evidente- en el que se presenta un plan a la ONU en el que se alteran las cifras del dióxido de carbono que absorben sus bosques, cuatro veces más que otras masas forestales similares ubicados en la vecina Indonesia. ¿Cómo es posible? Pues por qué están mintiendo. En opinión de los expertos esto se debe a la forma en la que se calculas las reducciones». Si compramos las de países más poderosos las cifras son aún peores.

Escaso rigor en la contabilidad de cifras

Para evitar todo esto se debe tener un mayor rigor en cuanto a la contabilidad de estas cifras y ser mucho más transparentes allá donde se sabe que pueden ser desviaciones que entren en un margen de error comprensible pero nunca tan exagerados.

Es muy complejo contabilizar las reducciones logradas por el efecto sumidero de las masas forestales o el suelo, esto es básico para saber, con relativa exactitud, el alcance de llegar a ese objetivo de las emisiones cero netas al que muchos se comprometen y pocos cumplen porque es más fácil contaminar y crecer industrialmente que detener esa contaminación a costa de crecer menos económicamente.

Se acusa a la COP26 (naciones reunidas por el Cambio Climático) y las plataformas tecnológicas de desinformación climática, con contenidos engañosos, datos falsos sobre el calentamiento global, informes científicos erróneos con la intención de desconfiar de la Ciencia y así es imposible llegar a un verdadero acuerdo pues las naciones, de cara a la galería, se comprometen a mucho pero hacen muy poco pues no saben o no pueden parar todo lo que crean a nivel de contaminación relacionado con su actividad industrial.

Desde la ONU, Antonio Guterres, informó de la creación de un equipo de analista que tratarán de controlar las promesas en este campo de empresas y agencias no gubernamentales en materia de cambio den el clima que nos afecta a todos. Un escándalo lo que se ha descubierto, que pocos hablarán de ellos pero que nos afecta a todos.