Investigación: el escándalo de ‘Facebook Papers’ y la red social

En los últimos meses son diversos los escándalos que se están descubriendo en torno a temas candentes o que nos afectan de algún modo. Uno de ellos es el que se relaciona directamente con la red social más extendida del mundo como es Facebook, son los llamados «Facebook Papers».

Se trata de unos documentos entregados a la asesora legal Frances Haugen por parte de una persona que trabajó dentro de Facebook y que deja en evidencia la forma de pensar interna y el discurso que se tiene que en poco, o nada, se parecen al discurso público, de cara al exterior. Son papeles que hablan de su cultura interna, de la desinformación, la moderación en el discurso del odio, el algoritmo de las newsfeed y mucho más que han puesto en el ojo del huracán a los gestores de la misma.

Hasta 17 organizaciones de noticias de Estados Unidos han comenzado a publicar todos estos documentos reservados de la empresa y que están en relación, igualmente, con los sucesos del pasado 6 de enero en el Capitolio. También de la censura y moderación de contenidos en países no angloparlantes y del uso indebido de traficantes de personas vía plataformas en Facebook. Censuran nimiedades a otras personas y dejan pasar asuntos muy turbios, incomprensible.

Ha sido CNN quién se ha señalado más en las acusaciones a la red Social así como el prestigioso The Wall Street Journal que publicó muchas de esos documentos. Desde la subcomisión de seguridad global del Senado, Antigone David, ha pedido que testifique al respecto el director ejecutivo de Facebook Mark Zuckerberg, ante la subcomisión Haugen dijo: «los productos de Facebook dañan a los niños, avivan la división y debilitan nuestra democracia».

No son nuevos estos problemas en Facebook pues ya se les ha acusado de vulnerar la privacidad de datos y la moderación de contenidos y competidores. Estos documentos ponen de relevancia todos esos problemas y le suma «su enfoque para combatir el discurso de odio y la desinformación, gestionar el crecimiento internacional, proteger a los usuarios más jóvenes en su plataforma, e incluso su capacidad para medir con precisión el tamaño de su audiencia masiva».

Desde Facebook se trata de desacreditar a Haugen pero los documentos están ahí y fueron filtrados. «En el corazón de estas historias hay una premisa que es falsa», dijo un portavoz de Facebook en un comunicado a CNN. «Sí, somos una empresa y obtenemos ganancias, pero la idea de que lo hagamos a expensas de la seguridad o el bienestar de las personas malinterpreta dónde están nuestros propios intereses comerciales».

Escándalo «Facebook Papers»

John Pinette, de Comunicación de Facebook, dijo que estos «Facebook Papers» son una «selección curada de millones de documentos en Facebook» que «de ninguna manera puede usarse para sacar conclusiones justas sobre nosotros».

Tal vez todo ello explica porque la red social estudia cambiar de nombre, cambiar su denominación. ¿Tal vez un lavado de imagen? Todo ello no solucionará los problemas existentes.

El 16 de septiembre The Wall Street Journal publicaba una investigación interna de Facebook sobre un cartel de droga de México catalogado de «muy violento», es el Cartel Jalisco Nueva Generación. Se indicó que el cartel usaba la plataforma para publicar su contenido y reclutar personas, todo ello como «CJNG» siendo etiquetado como «Personas y Organizaciones Peligrosas» con contenido eliminable pero que no se eliminaba. Desde la red social se indicó que para ello habían invertido en inteligencia artificial y actuar contra esos grupos pero su información ahí estaba publicada.

En Instagram ocurre lo mismo pues desde CNN se indica que hay publicaciones de armas, fotos, vídeo y material violento e, incluso, de decapitaciones. Al preguntar a los responsables de ello en Facebook se indicó que «habían sido eliminados por violar las políticas de la red social», aunque hubieran estado mucho tiempo colgados.

Haugen indicó que Facebook prioriza las ganancias sobre todo lo que es el bien social y, además, explicó que «Facebook tiene un personal extremadamente escaso… y esto se debe a que hay muchos tecnólogos que miran lo que ha hecho Facebook y su falta de voluntad para aceptar la responsabilidad, y la gente simplemente no está dispuesta a trabajar allí», añadió: «Así que tienen que tomar decisiones muy, muy, muy intencionales sobre lo que se logra o no».

Cierto es que Facebook ha invertido, desde 2016, 13.000 millones de dólares para mejorar la seguridad, según indican desde la misma y que tiene «40.000 personas trabajando en la seguridad en nuestra plataforma, incluidas 15.000 personas que revisan el contenido en más de 70 idiomas que funcionan en más de 20 ubicaciones en todo el mundo para apoyar a nuestra comunidad».

Al respecto matizaron: «También hemos eliminado más de 150 redes que buscan manipular el debate público desde 2017, y se han originado en más de 50 países, la mayoría provenientes o enfocados fuera de Estados Unidos. Nuestro historial muestra que tomamos medidas enérgicas contra el abuso fuera de EE.UU. con la misma intensidad que aplicamos en EE.UU.».

Pero el trabajo y los problemas, así como los escándalos, se le están multiplicando y es complejo que los resuelvan pronto.

En el seno de la empresa, de sus empleados, se pierde confianza: “Nuestros resultados recientes de pulso muestran que la confianza en el liderazgo ha disminuido en toda la empresa«.

Sobre la permisividad de Facebook ante situaciones violentas y fomentar las mismas CNN publica: «Los documentos, incluida una auditoría interna y un documento que muestra en tiempo real las contramedidas que los empleados de Facebook estaban implementando tardíamente, pintan una imagen de una empresa que de hecho no estaba preparada fundamentalmente frente a cómo el movimiento Stop the Steal usaba su plataforma para organizarse, y que sólo entró realmente en acción después de que el movimiento, que jugó un papel fundamental en la insurrección del 6 de enero en el Capitolio, se tornó violento».

Igualmente CNN indica: «También se conoció, según las denuncias, que los empleados de Facebook dieron la voz de alarma en repetidas ocasiones por la incapacidad de la compañía para frenar la difusión de mensajes que incitan a la violencia en países «de riesgo» como Etiopía, donde una guerra civil ha hecho estragos durante el último año. El gigante de las redes sociales clasifica a Etiopía en su nivel de máxima prioridad para los países en riesgo de conflicto, pero los documentos revelan que los esfuerzos de moderación de Facebook no fueron suficientes para hacer frente a la avalancha de contenidos incendiarios en su plataforma».

«Según esos documentos, Facebook también ha sabido, al menos desde 2018, de la existencia de traficantes de personas que utilizaban sus plataformas de esta manera, según los documentos. Se puso tan mal que en 2019, Apple amenazó con retirar el acceso de Facebook e Instagram a la App Store, una plataforma de la que el gigante de las redes sociales depende para llegar a cientos de millones de usuarios cada año» explica sobre las advertencias de Apple a Facebook.

Facebook se defiende

Desde Facebook se niega todo ello y las acusaciones de Haugen, Andy Stone, portavoz de Facebook, explicó: «La responsabilidad de la violencia que ocurrió el 6 de enero recae en quienes atacaron nuestro Capitolio y quienes los alentaron. Tomamos medidas para limitar el contenido que buscaba deslegitimar la elección, incluyendo el etiquetado de las publicaciones de los candidatos con el último recuento de votos después de que el Sr. Trump declaró prematuramente la victoria, pausar la nueva publicidad política y eliminar el grupo original #StopTheSteal Group en noviembre».

Nick Clegg, vicepresidente de Asuntos Globales de Facebook, también se añadió a estas explicaciones: «En el centro de estas historias hay una premisa que es claramente falsa: que no ponemos en primer lugar a las personas que utilizan nuestro servicio, y que realizamos investigaciones que luego ignoramos sistemáticamente. Sí, somos una empresa y obtenemos beneficios, pero la idea de que lo hacemos a expensas de la seguridad o el bienestar de las personas malinterpreta lo que hacemos y dónde están nuestros propios intereses comerciales».

Para ser algo «normal» para ellos también se sumó la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg: «Sabemos que esto se organizó en línea. Lo sabemos. Nosotros… eliminamos a QAnon, Proud Boys, Stop the Steal, cualquier cosa que hablara de posible violencia la semana pasada. Nuestra aplicación nunca es perfecta, así que estoy segura de que todavía había cosas en Facebook. Creo que estos eventos se organizaron en gran parte en plataformas que no tienen nuestra capacidad para detener el odio y no tienen nuestros estándares y no tienen nuestra transparencia».
Sobre la trata de personas Stone explicó: «Prohibimos la explotación humana en términos muy claros. Llevamos muchos años combatiendo la trata de personas en nuestra plataforma y nuestro objetivo sigue siendo impedir que cualquiera que busque explotar a otros tenga un hogar en nuestra plataforma».

Es el conflicto, la polémica, allá donde ahora se está en el centro de las críticas de un tema que jamás abandonó la red social y a la que se le acusa reiteradamente de la caprichosa forma de aplicar sus políticas restrictivas, las leyes dentro de la red social parece que son iguales para todos.