Toda la verdad: ¿Es cierta la afirmación de J.J.Benítez que un meteorito impactará en 2027 contra la Tierra?

La afirmación del escritor J.J.Benítez (autor, entre otras obras, se la exitosa saga «Caballo de Troya»), al diario El Mundo causó revuelo y conmoción, dijo que «un meteorito enorme llegará en 2027 y provocará 1.200 millones de muertos», en entrevista mantenida con Ana del Barrio.

Tras ello las redes sociales se vieron invadidas por una «ola» de comentarios -a favor o en contra- y cabe preguntarse algo: ¿Qué puede haber de cierto en todo ello? Dejando a un lado la polémica originada por J.J.Benítez.

Se estudia la posibilidad de impacto de un meteorito denominado como 2019PDC y que se corresponde simplemente con una simulación, es ficticio, no existe. Se trata de un ejercicio que realiza la NASA sobre las consecuencias de un impacto contra la Tierra en una fecha hipotética: 2027.

El 2019PDC

Si consultamos la edición del 25 de abril de EuropaPress ya se hace eco de este ejercicio ficticio cuando informa: «La NASA y otras agencias estadounidenses han organizado un «ejercicio de mesa» para dar respuesta a la detección de un asteroide ficticio con trayectoria de riesgo de impacto con la Tierra.2019 PDC, asteroide ficticio en riesgo de impacto con la Tierra. La próxima semana, los asistentes a la Conferencia de Defensa Planetaria 2019 presentarán un escenario ficticio de impacto de NEO (objeto cercano a la Tierra) desarrollado por el Centro de Estudios de NEO (CNEOS) del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. 2019 PDC, asteroide ficticio en riesgo de impacto con la Tierra. Un ejercicio de mesa de emergencia simulada se usa comúnmente en la planificación de la gestión de desastres para ayudar a informar a los actores involucrados sobre aspectos importantes de un posible desastre e identificar problemas para lograr una respuesta exitosa, informa la NASA». Que resumiéndolo rápidamente queda: es sólo un juego, una ficción, no es real. La agencia titulaba su artículo: «2019 PDC, asteroide ficticio en riesgo de impacto con la Tierra».

Pero la NASA fue más allá e monta -se inventa- una biografía al asteroide y pone que se descubrió el 26 de marzo de 2019 determinando un nombre para el NEO de 2019PDC con una posibilidad de impacto de 1 contra 100 contra la Tierra en el año 2027, siendo el umbral para la acción. Con este comienzo los participantes deben realizar preparativos, plantear respuestas, misiones de reconocimiento y tratar de mitigar el efecto que pudiera tener con el impacto contra la Tierra.

Esto no es nuevo pues se han realizado ya seis ensayos similares, tres en las Conferencias de Defensa Planetaria de 2013, 2015 y 2017 y tres con la Agencia Federal para el Control de Emergencias (FEMA).

Impacto de asteroides y un 2019PDC ficticio

Detlef Koschny indicaba: «los preparativos potenciales para las misiones de reconocimiento y desviación de asteroides y la planificación para mitigar los efectos de un impacto potencial. Afortunadamente, impactos de asteroides de tamaño medio y grande no son muy comunes» en lo que era un ensayo ficticio simplemente.

Al respecto decía: «tenemos pocas oportunidades de practicar nuestra respuesta ante este peligro tan real, aunque poco probable. El escenario de impacto de este año es una oportunidad única para abordar, en tiempo real, un impacto de asteroide».

En Twitter la ESA colgó una recreación situando la acción en la fecha simulando donde podía caer el asteroide y demás datos.

El último evento con un asteroide en la Tierra de importancia fue el 15 de febrero de 2013 en Rusia, en Chelyabinsk, en los Urales, provocando 1500 heridos y mucho pánico. Este asteroide, en este caso real, tenía una longitud de 20 metros fragmentándose a 45 kilómetros de altura.

Hay muchos asteroides que son una amenaza para nuestro planeta y pasan de largo sin ser detectados, el día que uno de ellos venga en rumbo de colisión quizás sea demasiado tarde pero la red de Detección Temprana tiene, por el momento, a todos los peligros potenciales, catalogados y para 2027 no hay nada más que lo que fue un simulacro. Esa es la única realidad de esta «catástrofe» vaticinada con poco o nada de real.