¿Están sonando las Trompetas del Apocalipsis y el Fin de los Tiempos?

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- El fin de los tiempos se anuncia siempre que se comienza un nuevo año, es como si un resorte estuviera llamado a alertar a nuestra sociedad de los peligros en los que vivimos más allá de la superchería y la leyenda. Sin embargo las señales no son en muchas ocasiones atendidas aunque ellas estén contenidas en un libro tan importante como la Biblia.

El Apocalipsis nos habla de los Siete Sellos que se romperán y serán la señal del ‘Fin de los Tiempos’ y de la Segunda Venida, del regreso del Mesías a nuestro mundo. Todo ello puede leerse en el libro profético donde los siete sellos (Apocalipsis 6:1-17; 8:1-5), las siete trompetas (Apocalipsis 8:6-21; 11:15-19), y las siete copas (Apocalipsis 16:1-21), serán episodios de consecutivos juicios de Dios a esta Humanidad.

Los Juicios irán creciendo en intensidad y gravedad, el uno superará a su anterior y éste, a su vez, se verá superado por otros que le vendrán. Los efectos de cada uno de los Juicios serán tremendos, los siete sellos, trompetas y copas estarán conectados y serán episodios: el séptimo sello da paso a las siete trompetas (Apocalipsis 8:1-5), y las siete trompetas leva, finalmente, a las siete copas (Apocalipsis 11:15-19; 15:1-8).

Tenemos que identificar lo que son cada unos, así los cuatro primeros sellos se han identificado como los cuatro jinetes del Apocalipsis, donde el primer sello lleva al anticristo (Apocalipsis 6:1-2). El segundo sello es el referente a una gran guerra (Apocalipsis 6:3-4). El tercer sello provoca una devastadora hambruna (Apocalipsis 6:5-6). El cuarto sello es un compedio maldito que lleva plagas, hambre, y guerra (Apocalipsis 6:7-8).

El quinto sello son los martirizados por su fe en Cristo en el Fin de los Tiempos (Apocalipsis 6:9-11). “Dios escucha sus ruegos por justicia, y la ejecutará a Su tiempo” será el sexto sello, una vez abierto éste y el séptimo sello sobrevendrá una época de terremotos, de inundaciones, de crisis en el mundo, de terribles fenómenos celestes (Apocalipsis 6:12-14) y los afortunados que sobrevivan gritarán: “Caed sobre nosotros, y escondednos del rostro de Aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, porque el gran día de Su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?” (Apocalipsis 6:16-17).

Los efectos de las siete trompetas no son menos desoladoras (Apocalipsis 8:6-21). Las siete trompetas resultan del ‘contenido’ del séptimo sello (Apocalipsis 8:1-5). Así la primera trompeta trae granizo y fuego mezclado con sangre, destruirá gran parte de la vida vegetal del planeta (Apocalipsis 8:7). La segunda de las siete trompetas es un gran meteorito que cae al mar provocando maremotos terribles y acabando con la vida marina (Apocalipsis 8:8-9). La tercera trompeta origina la muerte en los lagos y los ríos del mundo (Apocalipsis 8:10-11). Es como cortar toda fuente de alimento para el ser humano.

La cuarta trompeta provoca el oscurecimiento del sol y la luna (Apocalipsis 8:12). La quinta trompeta será una plaga de “langostas demoníacas” (Apocalipsis 9:1-11). La sexta trompeta hace que aflore el un ejército de los demonios que matan a la tercera partede la humanidad (Apocalipsis 9:12-21). La séptima trompeta es el transito a los siete ángeles con las siete copas de la ira de Dios (Apocalipsis 11:15-19; 15:1-8).

Las siete copas de juicios están descritas igualmente en el texto sagrado (Apocalipsis 16:1-21). Si las siete trompetas han sonado esta es la consecuencia. La primera copa provoca terribles úlceras malignas en la humanidad (Apocalipsis 16:2). La segunda copa origina la muerte a las criaturas del mar (Apocalipsis 16:3). La tercera copa hace del agua de los ríos sangre (Apocalipsis 16:4-7). La cuarta de las siete copas hace que los rayos solares se intensifiquen y quemen a todo lo que haya vivo en la Tierra (Apocalipsis 16:8-9). La quinta copa causa provoca la osucirdad y aumento en el dolor de la primera copa (Apocalipsis 16:10-11). La sexta copa deja sin agua al río Eufrates que deja camino libre al ejército del Anticristo para dirimir la gran batalla de Armagedón (Apocalipsis 16:12-14). La séptima copa tendrá un daño doble: terrible terremoto y granizo (Apocalipsis 16:15-21).

Finalmente en el Apocalipsis (16:5-7) se puede leer: “Justo eres Tú, oh Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también Tú les has dado a beber sangre; pues lo merecen”, ”Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, Tus juicios son verdaderos y justos”.

Dicen los expertos que algunas de estas señales ya se están comenzando a vivir… Esperemos que no.