Experiencia paranormal en el Policlínico de Sevilla

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Ha sido el investigador y divulgador sevillano Javier Lobato Bernal el que más y mejor siguió la vivencia personal de un testigo que se enfrentó a una situación límite en el llamado Policlínico de Sevilla, un edificio que pertenece al complejo hospitalario Virgen de la Macarena y que se encuentra muy próximo al Hospital de las Cinco Llagas, hoy Parlamento de Andalucía.

El testimonio es tan impactante que el programa ‘Cuarto Milenio”, de Iker Jiménez, dedicó un espacio al mismo, pese a que la investigación del caso -obviamente- por parte del divulgador es muy anterior. Así los sucesos se vienen dando en la quietud de la noche ante el asombro de muchos de los vigilantes de seguridad que han pasado por allí y que se han visto desagradablemente asaltados por lo imposible.

Javier Lobato tuvo conocimiento del caso y pudo hablar con el testigo quien narró su terrible experiencia aquella noche, así le contó como él llevaba poco tiempo en la empresa de vigilancia y aquella noche era su primer servicio en aquel edificio. El trabajo consistía en comprobar si dentro quedaban personas para lo cual debía realizar rondas de comprobación por las consultas, revisándolas y verificando que estaban vacías. Una vez revisadas procedía a cerrarlas con llave.

El testigo así procedió una a una aunque su experiencia tendría lugar en la tercera planta, en uno de los pasillos en forma de L, largo y que acaba en un giro a la izquierda donde se encuentra otra consulta. Una vez que realizó la ronda por la planta baja y la primera planta subió a la segunda (o tercera si la baja se cuenta como primera) y se sorprendió por el impresionante frío que hacía, aunque no le dio más importancia. Siguió con su rutina y una vez cerradas todas las consultas del pasillo, sólo le quedaba la última puerta, entró y vio que estaba todo normal, cerró la puerta con llave, pero unos 5 o 6 segundos después, al salir de ese punto en forma de L, observó como todas las puertas estaban abiertas de par en par, más de una decena de puertas y todos los extintores en el suelo. El testigo se llevó un gran susto y pensó que era una broma por ser nuevo en el destino, pero era imposible gastar una broma abriendo con llave esa cantidad de puertas y bajar los extintores en tan poco tiempo para salir, finalmente, sin hacer ruido. El trabajador salió corriendo y una vez en el coche se quedó casi estado de ‘shock’ intentando asimilar lo que había ocurrido. No quiso volver a ese servicio.

El investigador sevillano le consultó si alguna vez le hablaron de “fenómenos extraños en el lugar” y sólo acertó a decir que recordaba algún comentario de “hoy saldrás corriendo” y cosas así. El testigo que vivió tal experiencia se negaba a creer que aquel incidente lo hubieran originado fantasmas, pero ante la magnitud de los hecho tuvo que dudar.

El vigilante,con tan impresionante experiencia, tardará mucho en poder olvidar siquiera lo que le ocurrió.

Curiosamente en el Policlínico hay otras zonas donde, según mis propias investigaciones, suceden otros tipos de eventos extraños: la zona de laboratorios, pruebas con sondas o Rayos X son especialmente proclives a este tipo de sucesos donde tienen su acto de presencia lo inexplicable.

El investigador Javier Lobato lo achaca al antiguo cementerio del Hospital de las Cinco Llagas que se encontraba en aquel mismo emplazamiento, pero hay otras causas como la tragedia sucedida durante la construcción de los edificios o, simplemente, por que lo paranormal elige donde y como manifestarse.