Experiencias inexplicables en el hospital Virgen Macarena de Sevilla

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- El hospital Virgen Macarena de Sevilla tiene mil y una historias de dramas, alegrías y tristezas de pacientes que han visto pasar sus días y su vida en sus habitaciones. Fruto de todo ello son muchas las emociones y sentimientos que impregnan el lugar y que, en ocasiones, pueden llegar a “manifestarse” de forma sorprendente.

Como producto de una serie de artículos sobre fenómenos extraños en recintos hospitalarios una chica, conocida del investigador y compañero Miguel Ángel Paredes, contactó con nosotros debido a una experiencia que no lograba explicarse tras que le hubiera sucedido. La chica pidió que nos desplazáramos a una sala donde se encontraban sus compañeras porque querían “comentarnos algo importante”.

Nos dirigimos a aquella sala y el grupo comenzó a contar una serie de experiencias. La chica hablaba como portavoz de sus compañeras: “en la séptima planta, en una de las habitaciones, donde me disponía a prepararla para que pudiera ocuparla un paciente, de buenas a primera, al entrar en la habitación, me encontré con uno de los sillones -que tienen dichas habitaciones para el descanso de los familiares- levitando, flotando en el aire. Lo que llevaba en las manos hasta se me cayó de las manos”.

Otra de las compañeras comenta cómo se encontró, en varias ocasiones, a un niño jugando “cuando en un hospital es muy raro que un niño por los pasillos y mucho menos jugando a la pelota”. Un niño espectral…

Una experiencia inexplicable es la que tuvo otra chica: “llevé a un paciente que le habían realizado una operación de traqueotomía a una de las habitaciones. A los quince días me encontré a ese paciente en el ascensor y le comenté lo bien que lo veía. Cuando llegué al mostrador lo comenté a los compañeros de haberme encontrado a ese señor y que lo había visto muy bien, pero cual fue mi sorpresa cuando mis compañeros me dijeron que eso era imposible ya que ese paciente hacia una semana que había fallecido”.La chica consultó los fallecimientos y comprobó como hacía una semana que el paciente murió.

No es el único caso, otra chica comentaba como la llamaron de UCI para atender a un paciente totalmente sedado. A los quince días ella regresó de unas vacaciones y se encontró al paciente en los pasillos. Lo comentó a sus compañeras que le informaron del óbito y de la imposibilidad de lo que estaba narrando.

Fenómenos extraños y vivencias paranormales en hospitales y en este centro sanitario. Los hospitales que pueden ser lugares muy activos y habitados por aquello que no vemos y que, sin embargo, parece existir.