Extraterrestres

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- En nuestro mundo actual si hay un misterio que sobresale por encima del resto es el de los OVNIs, el de los Objetos Voladores No Identificados, aquel al que se le atribuyen como visitas de otros mundo a nuestra Tierra pero sobre el que no hay ninguna certeza más que la extrañeza de su propia naturaleza.

El fenómeno OVNI es intrigante y a la vez paradójico pues no deja de crear dudas. De cara al observador la definición es correcta: OVNI, todo lo que se ve en el cielo y no sabemos lo que es, pero el paso del tiempo y la cuantiosa bibliografía que hay sobre ello unido al desconocimiento ha hecho que se cree toda una cosmología en la que se les atribuye ser naves de otros puntos de nuestro universo tripuladas por seres inteligentes con un ánimo, en muchas ocasiones desconocido. A veces con un mensaje de paz y a veces con un afán destructor. Todo ello ha provocado corrientes para que los ufólogos -estudiosos de los UFO, OVNIs en inglés- saquen diversas hipótesis por las cuales habría diferentes razas de alienígenas dispuestos a ser los mejores aliados o la peor pesadilla para los terrícolas. Todo esto narrado desde el que analiza las informaciones que se ponen de manifiesto cuando se habla de OVNIs.

Así, los presuntos extraterrestres que visitan nuestra Tierra, serían el objeto de un estudio en el que se destacarían las siete razas principales de seres que habrían llegado a nuestro planeta:

Reptilianos: son antropomorfos y de aspecto de reptil, procederían del sistema Alfa Draconis y son llamado, por ello, como “Draconianos”. Son de aspecto monstruoso y tienen un aspecto temible dando origen hoy a hipótesis complejas sobre su origen. Se les describe como buenos exploradores y guerreros. De lo que se ha escrito sobre ellos se informa que proceden de un sistema político-militar que suele tener una fuerte jerarquía. De entre sus cualidades más destacadas encontramos que tienen control sobre la mente, el poder psíquico y pueden crear pensamientos negativos como bien lo pueden ser el odio o el temor. En otras épocas se les tildó de demonios y así lo ven reflejados en texto cuya libre interpretación lo identifican como muestra de sus visitas a nuestro planeta. Su interés por la Tierra es conquistarla y estarían camuflados entre las élites de nuestro mundo, entre los gobiernos.

Grises: Son los más conocidos por las muchas descripciones que hay de ellos en la literatura en los testigos -más o menos creíbles- de encuentros con estos seres. La descripción es bastante común: delgados, gran cabeza y profundos ojos negros. Su origen está en la constelación de Orión y el sistema estelar de Zeta Retículi. De ellos se dice que son una raza en extinción donde quedan pocos individuos y la mayoría de los que existen hoy son clones, de ahí su conducta indolente y casi robótica. Son los causantes de las llamadas abducciones y los que suelen experimentar con el ser humano. A ellos se les habría “estrellado” el aparato de Roswell (Nuevo México, Estados Unidos) y a ellos se debe un presunto acuerdo de colaboración con el gobierno americano de tecnología e información a cambio de experimentar con humanos para potenciar o recuperar a su raza.

Pleyadianos: Son otra de las razas conocidas de extraterrestres y que tendrían una apariencia física muy similar a la de los humanos. La popularizó un contactado llamado Billy Meier. Se dice que vienen de las Pléyades de Tauro, un conjunto en el que también se encuadra nuestro Sol. Son seres de una gran evolución cuya filosofía de vida orbita en torno al amor. Su aspecto fue el de los denominados como “nórdicos” pues eran altos y rubios y solían llevar trajes ajustados, como de lycra. En otros tiempos, en contraposición a los demonios, se les consideró ángeles, por esa misma apariencia física. Son enemigos de los reptilianos y forman una “asociación” de naciones bajo la llamada “Federación Galáctica” que tomaría las decisiones en la Vía Láctea. Su principal objetivo en la Tierra es ayudar en la evolución espiritual del ser humano.

Serían algunas de las razas dominantes que habitan nuestro universo, estas tres las que tienen un mayor control y presencia, las más conocidas. Claro que todo ello se basa en argumentos literarios de autores dedicados a esta rama de la investigación OVNI, quizás las más imaginativa y la que pone más en juego el factor testigo o la libre interpretación de textos antiguos donde las fabulaciones de autores del siglo II d.C. o del medievo les hacía ver en las descripciones del diablo a los reptilianos. Todo ello es motivo de confusión e, incluso, de polémicas pues son afirmaciones carentes de valor científico, claro que si tuviera valor científico estaríamos ante el reconocimiento de estas razas alienígenas y de sus visitas al planeta Tierra.

Lo único cierto que sabemos, científicamente hablando, es que ahí, fuera de la Tierra, no se ha encontrado vida, aunque parece ilógico que en un Universo infinito -según los expertos- no haya vida en algún planeta, vida igual, menos avanzada o más avanzada que en el nuestro. Otra cosa será saber si e puede contactar con ellos o no descartada, de momento, toda probabilidad de viajar a otros puntos a la velocidad de la luz por parte de los seres humanos.

Según estudios recientes realizados por NASA, ESA o universidades prestigiosas, se cree que podría haber, al menos, 5 millones de planetas con opciones de poder tener las condiciones idóneas para ser habitables o albergar vida. De esta forma descubrirla o no será cuestión de tiempo aunque, tal vez, al ser humano del siglo XXI no le toque vivirlo o, tal vez, en esa espiral autodestructiva que tiene se vea obligado a buscar, con urgencia, un planeta que sea el sustituto de este tan desgastado donde la única especie prescindible que existe, la única que si desapareciera no pasaría nada, es la especie humana. Ese es el drama del Hombre del siglo XXI.