Fenomenos extraños en un hotel de Cádiz

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Podría pasarle a cualquiera, mañana mismo va a un hotel, pide una habitación y se encuentra con lo imposible, o coge unas vacaciones en un resort o en cualquier apartahotel y en lugar de disfrutar de las mismas, o descansar, se encuentra que se ha abierto la “caja de Pandora de lo paranormal” y comienza la pesadilla.

La historia que me dispongo a contarles tiene lugar en un céntrico hotel de Cádiz (cuyo nombre se va a omitir), de insigne nombre y bella decoración, nada hacía presagiar a nuestro protagonista lo que le iba a ocurrir.

Se encontraba en la “Tacita de Plata” por una breve visita de negocios que le tenía por espacio de dos días, tenía que hacer noche y tomó una habitación. Realizó una serie de gestiones y reuniones durante todo el día y al caer la noche se dirigió al hotel. Había cenado ligero y sólo quería echarse un poco a ver la televisión, hablar con su esposa y coger el sueño hasta el día siguiente.

Estando en la habitación, relajado ya del día comienzan sus problemas, José Antonio L. narraba su experiencia: “Estaba echado en la cama, viendo la televisión, un canal de documentales, entonces llamaron a la puerta. Me levanté y abrí, pero no había nadie… Me extrañó y pensé que se habrían equivocado y quitado del medio. Me volví a acomodar en la cama. Volvieron a llamar a la puerta, me levanté y abrí, no había nadie, ya mosqueaba. Sólo sentí un frío intenso que entraba de fuera a dentro de la habitación”.

El testigo seguía narrando su experiencia: “Seguí viendo la televisión y se comenzó a cambiar sola de canales. Cogí el mando y pulsé, y la televisión sola se cambiaba. Quité las pilas del mando y las puse y seguía igual. Entonces se comenzaron a apagar y a encender las luces de la habitación, y la tele cambiando de canal. Me puse nervioso. Llamé a recepción pero no había línea. Entonces se calmó todo”.

Me tranquilicé, me serené y pensé que habría sido un fallo general eléctrico, no quise darle más vueltas. Pensé que mejor era coger el sueño, apagué todo y comencé a tratar de quedarme dormido. Entonces la ventana se abrió sola y entraba el frío. Me levanté y cerré la ventana. Al rato se abrió de nuevo… Así en varias ocasiones hasta que até la ventana y ya no se abrió más. Ya estaba cansándome”.

El testigo seguía su relato: “Seguí acostado y comencé a sentir pasos en la habitación, como si alguien se paseara por allí, estuviera andando, y sentía respirar claramente, debajo de las sábanas pensaba que allí había alguien. Entonces sentí que algo se sentaba en la cama, pero claramente.

Mientras encendía la luz grité: “¡quién está ahí!” Y sólo sentí un susurro que me decía al oído: “Vete de aquí”. Eran las doce y media pero cogí el portátil, y mis cosas y me fui. El recepcionista me dijo que si había algún problema y le dije que no podía estar más allí”.

El chico me ofreció otra habitación por si había algún problema con la que me han dado, mientras sonreía maliciosamente, le dije: “¿Hay algún problema en la habitación?” y me dijo: “Algún problema nos ha dado y más de un cliente ha pedido otra habitación o se han ido”.

“Entonces comencé a pensar que esa habitación estaba encantada, que había un fantasma, lo que a mí me sucedió allí no es explicable racionalmente. Allí había un fantasma o había algo para que investiguéis tú o Iker Jiménez, es terrorífico”.

El misterio no tiene hora ni tiempo para aparecerse, te sorprende en cualquier momento, incluso en un bello hotel. Ahora toca una investigación profunda, una documentación del lugar para ver si en el pasado del edificio encontramos las huellas de los fenómenos que se manifiestan en la actualidad.