Fenómenos extraños en el cine ‘Pathé’, hoy Teatro Quintero

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Si paseamos por Sevilla hay una calle céntrica que goza de una gran popularidad y febril actividad, se trata de la calle Cuna, una calle que también guarda muchos secretos, el que nos interesa se encuentra en las instalaciones del viejo cine conocido popularmente como Pathé y hoy renombrado a teatro Quintero.

Fue propiedad del popular periodista Jesús Quintero y, a lo largo de las dos últimas décadas, en éste edificio ya se narraban experiencias diversas. Mi conocimiento del caso llega cuando en su interior se grababan los programas “1001 noches” de Joaquín Petit para Canal Sur televisión. Antiguos empleados de Itaca Producciones en el transcurso de la “Semana del Misterio” del año 2006 nos comentaban: “De los peores momentos que yo he podido vivir sin dudas fue en las grabaciones que hacíamos en el antiguo cine “Pathé” grabando “1001 noches”…  Cuando acababa y nos quedábamos dentro era de locos, no había nada que se estuviera quieto, salían por los aires los destornilladores, los alicates y lo que se pudiera lanzar, era tremendo. Luego uno sentía muchos ruidos extraños, desde los llantos de niños pequeños hasta el arrastrar de pies de alguien que no podía ni con su alma, pero que desde luego estaba allí con nosotros”.

Nuestro comunicante no sólo vivió tales experiencias, hay más: “Las butacas se cerraban o se abrían o de repente, una silla comenzaba a girar por las buenas, una silla de oficina de esas con ruedas con un eje giratorio…, allí estaba girando poco a poco sin que nadie le hubiera echo nada. En más de una ocasión nos teníamos que salir a la calle a esperar a que aquello que estaba allí dentro se le pasara la cosa y nos dejara seguir”.

Pero el peor momento lo vive otra persona que, con seriedad, confesaba: “Yo no se lo que ocurría allí pero uno prefería reventar antes que ir al servicio, es que ir sólo a aquel lugar te ponían los pelos de punta. Yo una vez me encontraba mal, necesité ir y refrescarme, estaba mareado, una inoportuna gripe me tenía echo polvo, me eché agua en la cara y al levantar la cabeza me pareció ver a un hombre alto y demacrado detrás de mi, me di la vuelta instintivamente y allí no había nadie más, entre la puerta y yo apenas había medio metro. Era imposible y estaba cerrada pero aquella figura, aquel rostro estaba allí, yo lo vi, era real, se lo que vi” y prosigue:”otro día montando el programa tuvimos que desechar mucho material por que se colaban voces en la grabación y eso era imposible…, hoy se que puede que fueran psicofonías pero aquel material no pasó del montaje”.

El edificio se encuentra en las cercanías de la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, donde ocurren misteriosos hechos que incluso precisó de una investigación paranormal en 2004, además fue antigua Casa Profesa de la Compañía de Jesús en Sevilla y la calle Cuna recibe su nombre de la Casa Cuna que antaño estuvo en ese lugar.

¿Casualidades, estado febriles, alucinaciones o crudas realidades provenientes de ese otro mundo? En el edificio también se ubicó la productora El Silencio Tv, junto con Jordi Fernández tuve la oportunidad de colaborar en el programa Paz en la Tierra, con Paz Padilla, en una sección de misterios, y no eran pocos los que preferían ni hablar de fenómenos extraños en su interior, la propia Paz se tomaba el tema muy en serio pese a ser una humorista y entrañable amiga.

Hoy día el teatro está ocupado por un buen amigo personal, Gervasio Iglesias, cineasta y productor, con éxitos como La isla mínima. No están libres de hechos llamativos, hechos que levantan suspicacias, extrañas presencias, extrañas sensaciones y hasta el sentimiento de no estar solos.

¿El vestigio del pasado vuelve a manifestarse en el presente por una acción reciente? ¿Quién sabe? Sólo que los fenómenos inexplicables no tienen reloj, no atienden a un horario y pueden manifestarse en cualquier momento.