Fenómenos extraños en el Hospital de San Juan de Dios

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Son los hospitales lugares donde, ocasionalmente, suelen suceder hechos extraños cuya realidad supera a cualquier ficción y cuyos testigos viven inquietos una realidad más allá de los límites de su imaginación.

Bien porque son lugares donde se producen fallecimientos o bien porque el dolor inunda emocionalmente sus estancias, lo inexplicable, lo imposible, suele habitar en muchos de los recintos sanitarios de nuestro país y del mundo.

Uno de esos lugares donde se manifiesta lo imposible -a decir de los testigos entrevistados-es el nuevo hospital San Juan de Dios de Sevilla, en la localidad de Bormujos, al pie de la carretera A-49 que une las provincias de Huelva y Sevilla. En el lugar, antaño, no había nada, terreno dedicado al cultivo olivar y poco más se sabe del mismo, tierras de labranzas como tantas otras de nuestra Andalucía. Una vez edificado el edificio se comienza el trabajo en el mismo. En los meses iniciales de la actividad sanitaria no se registraron incidentes que pudieran tener un origen paranormal -o inexplicable- pero pronto comenzaron a surgir testimonios de personas que habían vivido experiencias muy particulares.

Uno de los pacientes nos comentaba: “Estaba en rayos X haciéndome unas placas, el chico muy amable me iba indicando lo que debía hacer, de repente algo pasó por el pasillo, cerca de nosotros, era como una mancha o silueta negra, sería difícil explicarlo, una forma; él se quedó parado mirando y luego me miró a mi y le dije: “yo también lo he visto, algo ha pasado por aquí al lado” pero no le concedimos mayor importancia”. Y es que la sombra negra del hospital de San Juan de Dios no es una desconocida para las personas que acuden al centro como trabajadores o, más tristemente, como pacientes.

En otra ocasión un empleado llevaba una camilla hacia otra zona del ala donde se encontraba, una sala “donde hay apartados, se llega a una sala donde se permite que los familiares estén, luego hay otras puertas divisoras donde sólo pueden acceder las personas autorizadas y donde se cambian, y ya tras la siguiente puerta la parte sanitaria. Allí pasaba con la camilla cuando vi salí a unos compañeros muy alterados, me sobresaltaron, y me dijeron: “¿Has visto pasar a una sombra por aquí?”. Yo les dije que no pero por mi cara me dijeron: “¿Qué te pasa?” y le expliqué que en la zona en la que nos encontrábamos también yo viví la presencia y el paso de esa sombra”.

Igualmente se han vivido situaciones extrañas, cuando menos, en una zona donde hay varios monitores de ordenador y se encienden o apagan a voluntad o tienen un comportamiento tan extraño que muchos empleados prefieren salirse del lugar hasta que aquella pesadilla pase.

Ahondando en todo el fenómeno que viven en éste hospital, otra persona (todos los testigos están perfectamente identificados pero por confidencialidad no se hace referencia a ellos) nos relataba: “no es de extrañar que suceda esto, ten en cuenta que en este hospital no hay nacimientos, nada más que atención a enfermos y defunciones y que la muerte está muy presente, es normal”, y hasta hay quién -a modo de hipótesis- ha identificado esa misma sombra con un paciente que murió en el Hospital de San Juan de Dios, en aquella misma zona y que hoy sería la presunta causa de los fenómenos que describen sus inquietos testigos. La investigación continúa, y seguiremos informando de más novedades, de éste caso que promete ser apasionante.