Fenómenos extraños y fantasmas en una iglesia sevillana

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Sevilla es una ciudad, cómo todas las de nuestro territorio nacional, rica en monumentos, Arte, Historia y leyendas. Una de ellas nos va a llevara  conocer la historia paranormal que se produce en una de sus iglesias, una iglesia donde se manifiesta lo imposible.

El investigador Miguel Ángel Paredes me habló de sus sucesos que se daban en su interior: “hace unos meses me encontraba realizando una investigación contigo y recibí una llamada de otro buen amigo diciéndome que si me podía acercar a dónde el estaba ya que quería darme una cosa y que charláramos”. Así comienza la historia de esta investigación.

Hasta la iglesia fuimos y nos encontramos con ese amigo que me le había llamado, los encontramos en plena celebración de una cruz de mayo; entablamos una pequeña conversación y nos pidió si le podíamos acompañar. Junto a él nos llevó a una parte de las dependencias de la hermandad en la iglesia, allí el hermano mayor y el propio párroco nos sorprendería con su relato a la vez que nos pidió mantener en el anonimato la ubicación y nombre del templo.

En el interior de la iglesia destacaba el fresco que hacía en contraposición con la calor reinante en la calle, todo se mantenía en la penumbra hasta que nuestro contacto encendió unas pequeñas luces que se encontraban en el altar mayor. Nos pidió que esperásemos un momento allí pues “iba a recoger lo que le tenía que dar a Miguel Ángel” y estando en penumbra en el interior de la iglesia vimos como una sombra se paseaba por ella, nos sorprendió un poco y al regresar se le preguntó si había alguna otra persona en la iglesia: “estamos solos”, fue su sorprendente respuesta.

No pasó mucho tiempo cuando llegaron el hermano mayor de la hermandad y el párroco confirmando que allí no había nadie y que “esa sombra la veían ellos constantemente”, añadiendo “se ve una sombra deambular por la iglesia con frecuencia“. Miramos al párroco que afirmó lo que nuestro testigo decía de forma tajante y con naturalidad, como si estuvieran acostumbrado a ella.

La sorpresa llegó cuando el hermano mayor,sabiendo que veníamos de una investigación, nos pidió que realizáramos algunas pruebas en la iglesia. Para ello sacamos de la mochila una serie de aparatos tales cómo grabadoras, “Spirit Box“, Ovilus III, medidor de temperaturas y de campos electromagnéticos. Fue cuando se detectó unos picos anormales en la temperatura de la iglesia.

Estando los cinco en el altar empezamos a realizar una ronda de preguntas que nos dejaban sorprendidos pues las respuestas psicofónicas eran evidentes. Quizás la experiencia más notable la vivió Miguel Ángel junto a su amigo: “de buenas a primeras escuchamos, por la zona del coro, cánticos y risas de niños, pensamos que podían ser de la calle pero al ir a comprobarlo vimos que no y cuando entramos de nuevo a la iglesia volvieron a sonar esos cánticos y risas acompañadas, esta vez, de pasos como si corrieran en grupo”.

El párroco no confesó que “la sombra que deambulaba por la iglesia la había visto mucha gente y se dice que es la de un monje que se quitó la vida en la iglesia”. Respecto a los niños el párroco se quedó sorprendido “yo había escuchado esos sonidos de niños pero siempre había pensado que podían ser de la calle ya que normalmente hay niños jugando a la pelota por allí pero a esas horas de la noche no podía ser”.

Muchas preguntas quedan en el aire: ¿Es cierta la historia del monje suicida? ¿Cual fue la razón por la que optó por tan trágica decisión? ¿Qué hacen esas almas de niños en el interior de la iglesia? ¿Qué motivo las ata a su interior y que nos quieren decir?
La investigación sigue abierta ya que siguen sucediendo fenómenos en su interior y quizás, en breve, tengamos respuesta.

 

*La imagen de este artículo no se corresponde con la iglesia investigada.