Nuevos fenómenos inexplicables en la calle San Luis

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Uno de los lugares que más fenómenos extraños e inexplicables han originado en Sevilla es la calle San Luis, en el segundo tramo de la misma, donde se ubicaba un solar en el que se tardó años en construir.

La historia de los fenómenos de la calle San Luis era conocido por muchos sevillanos y eran muy variados: desde la visión de extrañas figuras en el solar referido hasta ver orbes de luz, desplazamiento de objetos, parafonías, materializaciones imposibles, y un largo rosario de sucesos de difícil explicación.

No sólo se veía afectado el solar, también la vecina iglesia de San Luis de los Franceses o el antiguo Centro Andaluz de Teatro, el CAT, frente a Santa Marina en cuya cripta informaban los vigilantes de seguridad, limpieza y alumnado que sucedían todo tipo de eventos misteriosos. En cierta ocasión, mientras se grababa allí un cortometraje, unas manos invisibles tiraban y tocaban la pértiga del micrófono ocasionando consternación en los aspirantes a cineastas. O como el programa Flash Back con Ricardo Bru (hipnólogo) a la cabeza investigaban allí y, mediante sensitivas, detectaban la presencia de espectros de niños.

La crónica negra en el lugar es no menos conocidas: una persona de suicidó clavándose un cuchillo en el pecho ante el miedo a que “unas formas humanas luminosas lo cogieran”; o como otro se encontraba en el interior de un baúl con una mueca de terror inenarrable.

La obra en el solar proseguía pese a que las herramientas de los trabajadores eran movidas por unas manos invisibles e incluso aparecían descolgadas del arcón que las debía contener. Pero pese a todo la obra se concluyó y hoy en su lugar hay un polideportivo con un garaje subterráneo, donde también suceden fenómenos extraños. Los testimonios se han ido recabando a lo largo de estos últimos meses y últimos años.

En la zona de garaje comenzaron a sentirse extraños ruidos. El personal de seguridad se acercó al “foco” de aquel sonido y no encontró nada: “era como un llanto, como si alguien llorada, me extrañó y fui más o menos al sitio pensando que podría haber alguien en problemas; nada, al llegar no había nadie“.

Pero no es la única experiencia: “en otra ocasión vi por el sistema de vigilancia de cámaras como si hubiera alguien en el garaje, alguien de oscuro. Fui a echar un vistazo pero no había nadie. Entonces la puerta se abrió sola, me quedé esperando que entrara alguien pero no entró nadie. Un frío intenso me invadió y tuve la sensación que había alguien allí atrás. Al girarme sólo vi una especie de silueta negra que se iba hacia uno de los laterales. Fui a ver pero no había nadie”.

Nuestro testigo nos relata: “yo pedí otro sitio de vigilancia. Todo por una tarde-noche de invierno, cuando hacía una ronda, en la que sentí como alguien me tocaba. Me dije “eso son sensaciones tuyas” y me olvidé, pero al rato alguien me susurró mi nombre al oído y me llevé un susto de muerte. Aquella tarde nada parecía funcionar y se estuvieron escuchando ruidos raros toda la tarde”.

Pero hay otras personas que igualmente han tenido experiencias en el lugar. En el polideportivo uno de nuestros testigos nos narraba: “era ya la hora de irnos y fui a por el balón, es curioso pero cuando lo fui a coger echó a rodar sólo, me acerqué a él y cuando fui a cogerlo otra vez echó a rodar de nuevo, era como si alguien lo manejase, como si tratara de jugar conmigo. Entonces un amigo me dijo: “coge ya el balón y vámonos” y cuando volví a mirar estaba en la otra punta de la pista”.

Una de esas personas, aficionada a los temas paranormales y conocedora de la historia de la calle San Luis, realizó prueba de psicofonías en el lugar obteniendo una casi lejana voz que decía “Aquí no está”, teniendo la completa seguridad que se encontraba sola.

Decía un contertulio del programa La Rosa de los Vientos que “todo testigo dice la verdad, al menos lo que bajo su percepción de verdad entiende”, y muchas veces son valores subjetivos, de apreciación o, incluso, de sugestión.

Hay que buscar en el pasado para descubrir, y hacer una hipótesis, sobre lo que aquí sucede y como se pueden tratar de explicar. Los hechos de la calle San Luis que se niegan a ser olvidados y cada cierto tiempo nos sorprende con un nuevo fenómeno que nos hace recordar que estos sucesos inexplicables no tienen reloj y que se pueden manifestar en cualquier momento, cuando menos se les espera.