Guille Barea, ‘De vuelta’ al Falla

 

 

 

CÁDIZDIRECTO / Rafa Burgal.- ‘De vuelta’ es una nombre sugerente para una comparsa que significa el regreso al mundo del Carnaval de Guille Barea, conocido por su participación en 2005 en el programa musical ‘Operación Triunfo’, que le hizo introducirse en el mundo de la música.

Sin embargo, el propio funcionamiento de un mundillo tan complicado y con tantos intereses, discográficas de por medio, han hecho que el cantante haya dejado su carrera aparcada y haya decidido volver al Carnaval como autor.

Guille, afincado actualmente en Cataluña, prepara desde la distancia la comparsa ‘De vuelta’, con la que participará en el COAC con un grupo gaditano comandado por Juan Manuel Verdugo. No es su primera incursión como autor, ya que, antes de participar en OT, presentó la comparsa ‘Al otro lado’ en 2005.

Antes, inició su trayectoria carnavalesca en los coros, fruto de su vinculación con el coro de ‘Las Niñas’. Comenzó su andadura con ¡Oh, Cádiz!, con 16 años. Posteriormente, fue componente del coro de Kiko Zamora y Rafael Pastrana desde sus inicios con ‘Los últimos de Filipinas’ hasta ‘Los voluntarios’.

En las palabras de Guille Barea se ven la ilusión de un nuevo proyecto que le hacen volver a sus raíces. Y una explicación para embarcarse en la comparsa: la felicidad. “Hace un año fui padre. Aquello determina un antes y un después en mi vida. Uno se plantea muchas cosas y lo único que quieres es que tu hijo vea a un padre feliz. La música no me hacía del todo feliz y quiero que mi hijo disfrute rodeado de alegría”, explica el autor.

Por todo ello, Guille tomó la decisión de “dejar la música y, como un obrero, ganar dinero para casa”.

La felicidad del nacimiento y la infelicidad de todo lo que rodea a la música son dos factores que le ayudan a volver al Carnaval, a pesar de estar a más de 1.000 kilómetros de Cádiz. La comparsa nació, tal como cuenta Guille, cuando “el año pasado me piqué con un pasodoble y lo saqué. Se lo enseñe al director y le gustó. Ante esto, me dijo “te busco un grupo y sacamos una comparsa. Tú haces el repertorio y lo llevamos al Falla”.

Dicho y hecho. La comparsa ya está en marcha con una forma diferente de llevar los ensayos debido a la lejanía de Guille. “El tema es que los ensayos me los graban y me los van mandando. A partir de ahí, ya vamos modificando cosas. Confío plenamente en mi director, que es un maquina en afinación”, dice.

En cuanto a los temas para componer el repertorio, la distancia es un obstáculo para el autor, pero no un problema. “No es fácil, pero el sentimiento no cambia al no estar allí. Mi director Juanma y otros componentes me ayudan con los temas. Me cuentan las cosas que han pasado y me dicen “tíralo por aquí o por allí”. Todo no es oro y tengo mis fallos. Además, mi mujer también ayuda”, declara.

Sobre la idea de la comparsa, Guille prefiere desvelar muy poco. “Hay muchos chistes a cuenta del nombre la comparsa de que vamos de noria o de ciclista. Pretendo guardar la privacidad del nombre y del tipo de la comparsa y que la gente se lo encuentre cuando abra el telón. Es lo más bonito del Carnaval”, comenta.

El comparsista no quiere encasillarse en un estilo determinado de comparsa, aunque sí afirma que habrá “alegría en el escenario. El estilo no sabría cómo definirlo. Eso se lo dejo a los expertos. Yo lo único que intento es agradar al público”.

Guille Barea no se plantea unas expectativas sobre el papel que va a jugar su comparsa ‘De vuelta’ en el COAC, aunque sí se ha puesto como objetivo “disfrutar y que disfruten con la comparsa. No tenemos pretensiones de nada. Como dice mi amigo Kiko Zamora, a nadie le amarga un dulce, pero lo que queremos es vivir la experiencia a fondo y disfrutar de todo”.

Respecto a las diferencias entre el mundo de la música y el del Carnaval, más si cabe con su experiencia personal, Guille explica que “el Carnaval es más que la música en España. La gente no sabe lo que tiene. La música es una parafernalia que la gente no conoce. Tengo escrito un relato que se llama ‘Tal vez conseguir un sueño no da la felicidad’ que algún día publicaré. Al entrar en la música he descubierto un mundillo con el que no me siento identificado. La parte que me ha tocado es, en cierto modo, algo corrupto. El Carnaval es puro y no hay filtros. A la gente lo que escucha le gusta o no le gusta y decide ponerse de pie o no. No hay mas artistas que la gente de Cádiz”.

Por todo ello, Guille Barea asegura que “mi pretensión es seguir con la comparsa, que es lo que me llena. Mi pretensión es pasarlo bien. En el momento que no sea feliz, pasaré página. Es lo más correcto y más leal”.