Hombre Acuario y Mujer Sagitario en la Cama y Sexualmente

Compatibilidad

La llama de pasión que es la mujer Sagitario se aviva en las suaves corrientes de aire de hombre acuario, ella reconoce a alguien con mucha personalidad y gracia, que lo hace muy interesante.

Ellos se enamoran en la particularidad de sus gustos, por sus gestos sensibles y en el toque aventurero que le ponen a la vida, cuando se encuentran todo parece libre de egoísmo, y se dedican a disfrutar completamente del amor y del sexo en el momento presente de manera intrigante.

Compatibilidad en la cama

Sagitario despierta cualquier pasión al instante y toda esa excentricidad llamará la atención del hombre acuario. Ella como buena exploradora desea conocer toda cualidad posible en él para seducirlo.

Esta unión de pareja hace que puedan saltar chispas  entre el hombre acuario y la mujer sagitario en la cama, lo cual los hace que su compatibilidad sexual sea muy grande y va a ser una parte importante de la relación entre ellos.

Cuando hacen el amor el momento estará lleno de profundidad, amplitud emocional y buen humor, pues la mujer sagitario no deja su lado astuto y siempre consigue inundar todo a su alrededor con espontaneidad, sensualidad y belleza.

El hombre acuario disfrutará de la iniciativa que tomará ella y su demostración de amor será enérgica, con altos niveles de seducción, conexión espiritual plena y comunicación constante.

Es una pareja que se regocija en las palabras dulces, las miradas fijas y la exaltación de placer en todas sus áreas corporales, porque el acuariano necesita sentir el cuerpo de su compañera con todos los sentidos alerta, ambos olvidan por completo la timidez.

Su compatibilidad es de las más altas, en el amor, en la amistad y en la cama, se atraen de manera inteligente, apasionada y romántica, todo es de extremo a extremo en estos amantes. Todo lo que a ella le gusta, el acuariano lo tiene como una bendición del universo.

Acuario y Sagitario Sexualmente

Nos encontramos con una pareja encantadora que tiene una compatibilidad más que suficiente para que su relación de amor llegue a ser duradera y les llene de felicidad a ambos.

Tanto la mujer sagitario como el hombre acuario deben de definir cuál es el alcance de sus sentimientos y hasta dónde se pueden comprometer para que luego no lleguen las desilusiones y los problemas.

Libertad y fidelidad

Ellos poseen un alma amable que lo lleva a relacionarse en muchos círculos y no siempre son convenientes, para Sagitario esta amplitud suele ser un poco fatigosa, porque ella es exclusiva en todo aspecto.

La mujer en esta relación de amor se convierte en una extraordinaria consejera, a quien él ve como su mejor amiga, y si la relación amorosa se formaliza, encuentran total libertad entre ellos.

El detalle jovial de la sagitariana es humorístico y fresco, hasta el extremo de ser contagioso, por esa razón Acuario es totalmente feliz disfrutando de su compañía y se motiva en compartir todo con ella, pues es inspiración, libertad y confianza, que los lleva a establecerse en una de las relaciones más leales que existen. Se ayudan mutuamente a resolver sus problemas y lo hacen con tranquilidad y mucho cariño.

Amor puro y transcendental

Estamos ante una mujer ingeniosa y creativa, que se convierte en la mejor pareja para el hombre Acuario porque comparten el optimismo al máximo, no tienen fronteras, y capacidad de infidelidad amorosa mucho menos, porque se dedican absolutamente a cuidarse y a mostrarse el mundo.

En su relación de amor, les gustará dejarse llevar por los sentimientos y la sorpresa de ambos, ya que siempre tienen algo interesante y divertido que mostrar.

La mujer sagitario es constante en todo lo que se propone, sin descanso y sin darse por vencida. Si su objetivo es conquistar a un hombre de ese signo del horóscopo lo mantendrá firme hasta obtener el resultado deseado, y la verdad es que esta unión sentimental tiene muchas posibilidades de éxito.

La pareja encontrará en su amor la forma más trascendental de conocer emociones nuevas, diferentes y vibrantes. Serán viajeros, comunicativos y expresivos, convirtiéndolos en unos auténticos amantes.