Impresionante experiencia de comunicación con el ‘más allá’ en Cádiz

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- En ocasiones suceden hechos, ante los investigadores, que pueden llegar a ser tan increíbles como impresionantes, sucesos de tipo o calificación “inexplicable” que va más allá de todo lo que pudiéramos imaginar.

Uno de esos sucesos vino a sucedes hace escasas fechas en pleno centro de Cádiz, una familia reclamó nuestra presencia en virtud de una serie de hechos que estaban sucediendo en el interior de su domicilio: sus hijas veían extrañas siluetas que deambulaban por el pasillo así como ruidos que no sabían explicar su procedencia. En principio creyeron que se trataba sólo de un “juego” de ambas gemelas -de 9 años- pero todo cambió cuando ellos mismos también fueron testigos de los mismos.

Aterrados decidieron ponerse en contacto con un equipo de investigación que, desplazados a Cádiz, pudimos ser partícipes de su historia. Juani Mellado y su marido estaban realmente nerviosos, se les notaba en su expresión facial, en sus gestos, en sus manos sudorosas, todo ello mientras gesticulaban narrándonos lo que sucedía.

La investigación transcurrió con normalidad, al final de la misma un compañero quiso poner en marcha la “Spirit Box”, yo -particularmente- me inclino por métodos de grabación de vídeo y audio tratando de captar el fenómeno descrito, ese día sin resultados positivos. Pero en esa sesión de “Spirit Box” iba a suceder lo imposible: comenzaron a hablar con “algo”. Juani comenzó a identificar voces y a tener un diálogo de unos minutos, entrecortado, con lo que allí “había”.

“Soy yo”… Así comenzó la sesión, nuestra protagonista dijo: “¿Eres mi padre?¿Papá eres tú?” y la máquina respondió “Si, caramelito”, la mujer comenzó a llorar… “Caramelito” sólo la llamaba su padre fallecido. Y a partir de ese momento todo fue una serie de palabras, de emociones, de sentimientos reconocidos que a cada golpe de voz la sorprendían más y más.

Asistíamos atónitos a aquella muestra sin igual de un diálogo ¿con el más allá? La mujer nos explicó algo que desconocíamos: su padre falleció hace unos meses, el pasado verano, y desde entonces olían a su colonia (“Barón Dandy”), olía a su tabaco de pipa, sentían como si los miraran o se sentían acompañados. Juani nos dijo que ella no había tenido la oportunidad de despedirse de él, de decirle por última vez “te quiero papá” y esa experiencia, puede que subjetiva, le sirvió para algo tan bello como para que una hija se despidiera de su padre fallecido. Emocionante comprendiendo lo sentimental del momento.

Debo de confesar que soy muy escéptico con respecto a la “Spirit Box” pero en ocasiones como esta me faltan las explicaciones sobre todo cuando el testigo reconoce la voz y sostiene un “diálogo” (sepa leerse las comillas) con ese “otro lado”.