Javier Canijo: “Los cuatro pases inéditos hacen llevar peor calidad a la final, saturación y fallos en los repertorios”

CÁDIZDIRECTO/Javier Taboas.- Francisco Javier Aguilera El Canijo, uno de los autores del cuarteto de Joselito, que este año participó en el concurso del Gran Teatro Falla con Los que siempre se pasan de tiempo (tercer premio) repasa la modalidad y recuerda anécdotas y situaciones vividas con su grupo. Pero también habla de cambios que debería haber en la modalidad y en el concurso.

– Meses después de que terminara el Carnaval, ¿qué balance haces?

– En lo que al concurso se refiere y en términos generales, creo que ha sido un año bastante positivo para la modalidad, que aunque no en número sí en calidad ha vuelto a demostrar que sigue viva la lucha y la ilusión por seguir haciendo cosas y demostrar al público que sigue habiendo nivel de cuartetos.

 – ¿Con qué momento te quedas de este año?

– Me quedo con el cariño del público en el pase de semifinales cuando nos cantaron campeones (al igual que a mis compañeros), pero aun así ese reconocimiento se recuerda con muchísimo cariño.

– Trabajar con niños siempre es una mayor de dificultad, ¿cómo fue la experiencia?

– La verdad que el único quebradero de cabeza fue el estar siempre pendiente de las licencias para el teatro, para reunir a los padres y que no faltara ningún papel que nos podría haber fastidiado el tema libre y quedarnos sin actuación. Aunque he de reconocer que el equipo del teatro tanto porteros, como Miguel Ángel Fuertes, como tramoya se portaron de categoría haciéndonos el trabajo mucho más ameno. Por lo de mas, los niños fueron unos verdaderos crack. De echo nos sorprendió cómo se sabían su papel perfectamente. Incluso el nuestro cuando nos equivocábamos (risas). Se lo sabían mejor que nosotros.

Los Pepe Gym consiguió por segundo año el primer premio. ¿Qué opina de este cuarteto tan querido por el público?

– Aunque lógicamente para cada padre su niño es el más guapo, creo que es justo ganador al igual que podría haberlo sido el Morera. Desde mi punto de vista este año la modalidad ha estado bastante reñida, aunque los puntos del jurado muestran lo contrario. Pero claro solamente es mi punto de vista.

-¿Cambiaría algo de las reglas en el apartado de los cuartetos?

– Sí claro, de hecho imagino que este año se votaran nuevas reglas y espero y confió en que van a ir a mejor y gusto general de todos. Particularmente quitaría lo de estar mínimo tres componentes mínimos en escena en lo que a mi modalidad se refiere, ya que creo que quita creatividad a la historia que ese año pretendas montar. En lo que a las reglas para todos se refiere por mi parte quitaría los cuatro pases inéditos, que creo hace llevar peor calidad a la final, saturación y fallos en los repertorios. También cambiaría el sistema de arrastre de puntos en lo que a no puntuar el primer día se refiere. Incluso si voy mas allá puntuaría un poco mejor el primer día ya que es el día del estreno y los repertorios están frescos y después la gente en estos tiempos de redes sociales, YouTube y demás está saturada de escuchar lo mismo.

– ¿Tiene ya algo de planificado de cara al próximo carnaval?

– (Risas) Siempre que me preguntan esto me entra la risa, porque creo que el título de tardón anda entre Tino Tovar y nosotros. Hemos intentado muchas veces cambiar este hábito, pero la verdad que somos tardones en ese aspecto

– Si regresara al pasado, como la parodia de su cuarteto, ¿qué cambiarías?

– Bueno esta pregunta abarca tantas respuestas que generalizándola bastante y sin referirme al concurso y sin irme a una época más lejana y estuviera en mi mano, cambiaría el sistema político que hoy en día nos gobierna.

– ¿Qué anécdotas puede contar?

– La verdad que con este grupo de locos es difícil que no nos pase algo en cada viaje que hacemos. Pero por contar alguna, sin ir más lejos el año de la Heidi, que entre que tuvimos un año cargado de contratos y yo que tengo una memoria como Dory de Buscando a Nemo, nos fuímos a un contrato en El Puerto sin saber dónde era la sala en la que teníamos que actuar. Y estuvimos más de una hora disfrazados por las calles si ser Carnaval y preguntando sala por sala si era allí donde actuábamos. También el año de Si Emilio hablara nos tocó cantar en semifinales un día antes de lo que habíamos calculado y no teníamos el repertorio montado. Tanto que cantábamos a las una de la madrugada y eran las ocho de la tarde y no teníamos cuplés y para colmo yo venía de Estepona de actuar con los monólogos. Así que por el camino en el coche se me ocurrió un cuplé en el que hacíamos que nos equivocábamos para rematarlo con el segundo quedándonos con el público. Así que decidí que cada uno cantáramos una frase para no liarnos. Todo esto pasándoles el cuplé por el móvil camino de Cádiz. Y Joselito se la apuntó en la mano y con el sudor durante la parodia se le borró y se la inventó en el momento y ni él sabía lo que había dicho. Menos mal que el engaño salió tan bien que de hecho es el mejor recuerdo que tengo en el teatro cuando toda el Falla nos cantó cuarteto cuarteto en un cuplé.