La alabanza del alcalde a la réplica de la fuente de Los Niños del Paraguas

CÁDIZDIRECTO. – El alcalde de Cádiz, José María González, junto a la presidenta de Aguas de Cádiz, Ana Fernández, presentó este lunes la réplica de la fuente de Los Niños del Paraguas que ha realizado la empresa municipal Aguas de Cádiz y que sustituye a la pieza original que ya ha sido restaurada y que será colocada en un lugar a salvo de la intemperie.

El alcalde de Cádiz destacaba no solo el valor artístico y ornamental sino también el valor sentimental que tiene para toda la ciudadanía esta escultura que se ha convertido en un icono del Parque Genovés y ha agradecido a Aguas de Cádiz el trabajo realizado y el esfuerzo en la protección y puesta en valor del patrimonio ornamental de la ciudad relacionado con el agua.

José María González ha vuelto a valorar hoy lo que considera “un acto de amor”.

Este es el escrito:

“Ayer, inauguramos la réplica de la fuente de los niños del paraguas en el Parque Genovés. La fuente original la conservaremos con mimo y expuesta a la gente en un edificio municipal.

¿Y saben qué? Quienes entendemos la política como un acto de amor, curiosamente, tenemos pocos espacios para, precisamente, celebrar el amor. Porque al final la política se convierte en un espacio hostil, en un espacio de conflicto y nos regala muy pocos momentos de ternura. En cambio en la mañana de ayer, precisamente, tuvimos un acto de amor. Un acto de amor de una ciudad a un símbolo, a la fuente de los niños del paraguas, que ha acompañado las infancias del parque a lo largo de décadas. ¿Quién no tiene un recuerdo bonito junto a esta fuente? Yo creo que todas y todos.

Un acto de amor a los cuidados. Al patrimonio, al mimo por recuperar no sólo una escultura de valor histórico, sino simbólico. Estamos felices por poder descubrir e instalar esta réplica. Y estamos felices, sobre todo, por el enorme trabajo que está desempeñando la empresa municipal Aguas de Cádiz. Esta empresa municipal es hoy ejemplo y vanguardia de cómo salvaguardar y recuperar el patrimonio ornamental relacionado con el agua y con la historia reciente de la ciudad. Se agradece, más si valoramos cómo era su anterior gestión.

Y una historia de amor que se recupera, que queda escrita no sólo en la novela y los libros, sino también en el imaginario de las gaditanas y gaditanos. La historia de Pablo y Virginia, que surge en París, que se remonta y se emplaza a la isla Mauricio y que desemboca en Cádiz. La historia de dos personas que fueron leales a sus sentimientos hasta el fin de los días y frente a cualquiera de las consecuencias. Lo que demuestra que no es el odio, ni la maldad, ni los rencores, ni el racismo, ni el fascismo los sentimientos que agitan el mundo, sino el amor.

En un mundo en el que la gente está presa del miedo y el odio, amarse es una forma de resistencia frente a la barbarie. Es el único remedio para luchar contra la soledad del individualismo, la única cura ante los discursos machistas, racistas u homófobos.

En un mundo y en una día a día, donde nos despiertan los titulares relacionados con muros, fronteras, intolerancia, extrema derecha y asesinatos machistas, se convierte en la resistencia de lo cotidiano dedicar unos minutos a Pablo, a Virgina y a la fuente que una ciudad siente como propia y que despierta la nostalgia de los momentos vividos. Recuperemos cada retal de la historia de Cádiz. Porque gobernar es estar pendiente de las cosas importantes como el empleo y la vivienda, pero también de aquellas que, en principio, no lo parecen tanto. Pongamos en el centro los motivos de felicidad“.