La increíble vida del ‘gigante de Alzo’

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Se llamaba Miguel Joaquín Eleozegui y nació en la localidad de Alzo, en Guipúzcua (País Vasco) el 23 de diciembre de 1818, su vida no sería nada común y pasaría a la Historia como el “Gigante de Alzo”.

Nacido en el seno de una familia numerosa perdió pronto a su madre -con tan sólo diez años- y a temprana edad comenzó a padecer acromegalia teniendo una gran talla y corpulencia. Así, un vecino navarro, de Lecumberri, José Antonio Arzadun, propuso a su padre exhibirlo de pueblo en pueblo, era el año 1843 y en aquel contrato destacaba que José antonio Arzadun debía pagarle todo el tabaco a Miguel y dejarlo ir a misa todos los días.

Donde comenzó ese periplo fue en Bilbao aunque luego salieron de España y visitaron otros países donde fue recibido por la reina María II de Portugal, Luis Felipe I de Francia, la reina Victoria de Inglaterra o Isabel II de España, el “gigante” solía ir disfrazado de turno o de general de la armada.

Como si fuera el “Circo Barnum” se trató que Miguel contrajera matrimonio con una mujer inglesa para mejorar aquellas exhibiciones pero el “gigante” lo rechazó. Con 43 años Miguel Joaquín enferma de tuberculosis y fallece, era el 20 de noviembre de 1861. Llegó a medir 2,27 metros con 2,42 de envergadura pesando 212 kilos.

Su esqueleto fue robado del cementerio de Alzo y, posiblemente, trasladado a Inglaterra donde pasó a manos de algún coleccionista.