La misteriosa desaparición del niño de Somosierra

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.-Es uno de los grandes misterios “recientes” de la historia negra de este país llamado España, una de esas historias imposibles que, por desgracia, se hizo realidad y, aún, está a la espera que se arroje luz sobre lo sucedido, es uno de los casos más extraños a los que los investigadores y policías se han enfrentado.

Fue la noche de San Juan de 1986 una fecha para el recuerdo, para materializar lo imposible, para poner escenario a la tragedia… El lugar: la sierra de Madrid, cerca de  la localidad de Somosierra.

Un camión cisterna circula por la carretera, contiene ácido de gran capacidad corrosiva, va a más velocidad de la que le permite por terreno de montaña, el tacómetro lo va reflejando todo en la “hoja de ruta”.

De repente algo sucede, pierde el control del camión y este vuelca… El contenido de la cisterna comienza a verterse… En la cabina del camión tres personas: el conductor, su esposa y su hijo… Mueren los dos primeros, del tercero ni rastro. Los cadáveres aparecen irreconocibles por la acción del ácido.

Cuando la policía comunicó al padre de la fallecida el trágico accidente, entre la desolación, este preguntó por el nieto que viajaba en el camión… La policía se encogió de hombros, era un dato que desconocía: aparentemente sólo viajaban dos personas en el camión, del niño no tenían conocimiento ni restos.

Se pensó que su cuerpo podría haberse “desintegrado” por la acción del ácido, pero pronto se descartó esa hipótesis ya que siempre queda algún resto óseo o algún rastro.

Se comenzó una intensa búsqueda en la zona pero no hubo resultados. Los investigadores comenzaron a estudiar el tacómetro del camión, la “caja negra”, y su estudio reveló que el camión se había detenido ese día alrededor de doce veces sin razón aparente, igualmente descubrieron que delante del camión circulaba a gran velocidad una furgoneta blanca que parecía huir de ellos. Ese dato hizo creer a los investigadores que los padres podrían estar persiguiendo al otro vehículo por que habían secuestrado a su hijo…

Curiosamente hubo testigos del accidente que afirmaron haber visto descender de una furgoneta blanca a un par de hombres muy pálidos y vestidos completamente con batas blancas, para luego acercarse al camión siniestrado y recoger un gran bulto, ¡tal vez el niño desaparecido!

Se ha hablado mucho de este caso, de posibles explicaciones tales como un secuestro, una abducción, combustión interna del pequeño… Pero lo cierto es que, a fecha de hoy, el paradero y lo ocurrido con Juan Pedro Martínez Gómez sigue siendo un misterio.