La simbología oculta del monumento a las Cortes de Cádiz

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Monumento a las Cortes de Cádiz es quizá el sitio más emblemático de la ciudad (con permiso de muchos otros, claro, y seguro que más de un gaditano no está de acuerdo conmigo…). Está situado en la Plaza de España, cerca del puerto, y como su nombre indica, es el símbolo de la Constitución que se promulgó aquí hace 200 años.

Cádiz tiene muchos rincones que están cargados de simbolismo y de significados ocultos, uno de ellos es el dedicado a las Cortes de Cádiz, cerca de nuestro puerto y todo un emblema de la Libertad de una nación, aquella de 1812, que trataba de luchar con los franceses invasores.

Es el símbolo a la Constitución promulgada hace más de dos siglos y quiero descubrirle algunos de sus secretos.

Destaca su forma, semicírcular, de hemiciclo, similar a la que tienen los lugares vinculados a los parlamentarios, simétrico y dividido en tres partes. En la zona central destaca una figura femenina que luce llamativamente. Porta una espada y las leyes, sobre su cabeza un casco y una corona de laurel. Se trata de una alegoría a la Constitución y a sus pies está el escudo de las Cortes y “Constitución” grabado en la piedra.

A sus lados encontramos otros dos grupos muy interesantes y que esconden también su significado: a la izquierda está la Ciudadanía y viene a representar las clases sociales con una señora que abraza a su marido y con su hijo en brazos, esta figura lleva de las riendas un caballo con su jinete, soldados y hombres que llevan banderas, bajo ellos se puede ver una placa que tiene grabada algunos de los derechos que tomaron las Cortes.

En el grupo de la derecha encontramos la alegoría a la Agricultura, uno de los motores más fuertes de la época. Viene representado por dos bueyes que tiran de un carro sobre el que va la diosa Ceres; a lomo de un buey hay una mujer que da de mamar a su hijo, junto a ella un agricultor y una mujer; justo bajo ellos una placa con la reforma que se llevó a cabo en la agricultura de la época.

Si miramos bien, frente, encontramos un trono que no está ocupado por nadie, es una referencia a Fernando VII -rey impopular y no querido en España-, tiene tres flores de lis en el respaldo que hacen referencia a los años que estuvo preso en Francia y el característica de la monarquía.

Destaca la gran columna que está rematada por cuatro figuras que sostienen la Constitución y que son los cuatro avances de la Constitución de 1812: el Progreso, la Justicia, la Libertad y la Democracia. Les escolta las inscripciones “Cádiz” y “1812”.

De la zona central destacan como sales dos brazos que son muy significativos: a la izquierda sería la Junta de Defensa de Cádiz cuando respondió al ultimátum dado por los franceses para que se rindiera la ciudad; a la derecha el juramento de la Constitución por los diputados. En los extremos de ambos encontramos dos estatuas ecuestres, representan a un dualidad: la Paz (a la derecha) y la Guerra (a la izquierda).

Si seguimos mirando el monumento encontramos en el centro al fundador de Cádiz, a Hércules, a la derecha el regreso de Colón al Viejo Continente con un grupo de indios en la presentación a la reina Isabel “la Católica”; a la izquierda se representa a los diputados de las colonias americanas cuando llegaron a la ciudad y tener participación en las Cortes.

Las placas están repartidas por todo el conjunto y viene a detallar los nombres de de los diputados participantes en las Cortes así como la llama conmemorativa que jamás se extingue y que arde a pies del Monumento, todo un símbolo.