Los malos presagios de Julio César

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Fue uno de los personajes más destacados de su época, militar, político, estratega, Julio César (100 a.C. al 44 a.c.) fue el eterno dictador del Imperio Romano hasta el momento de su trágica muerte.

Una muerte que vino precedida de una serie de malos augurios que si hubiera atendido, tal vez, podría haber evitado o demorado.

Su esposa Calpurnia fue la primera en alertarlo cuando una noche tuvo una pesadilla, al despertar le dijo “he soñado que te degollaban” y le rogó que no saliera de caso. Pero Julio César debía ser poco supersticioso e hizo caso omiso.

Unos días antes de su muerte celebró una cena con unos amigos, en el transcurso de la misma se le preguntó: “César,¿cual es la muerte idónea para ti?”. Y el emperador respondió lacónicamente: “La imprevista”.

Pero los hados no debían querer la muerte de aquel inteligente ser y un adivino le advirtió: “Cuídate de los Idus de marzo”, a lo que el conquistador de las Galias se rió. No creía en ello, simplemente.

Como la Historia se ha encargado de inmortalizar el dictador vitalicio recibió 23 puñaladas, la última de Bruto en aquel épico: “Tú también Bruto, tú también hijo mío”.

Al final la muerte de Julio César fue casi esteril, sirvió de poco, gran militar, excelente estratega, justo político, después de su muerte todo fue peor y la Historia lo honra como uno de los grandes personajes de sus páginas.