Los mejores consejos para tomar el sol

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Si hay una época del año en la que el sol es el absoluto protagonista esa es, sin dudas, el verano -aunque hay zonas que desde la primavera ya se goza de las bondades del clima-. Lucir un buen bronceado es uno de los objetivos marcados por muchas personas pero se debe tener precaución a la hora de tomar el sol.

Por todo ello hemos de tomar medidas pues las quemaduras en la piel pueden ser perjudiciales y estropearnos unas plácidas vacaciones. El sol tiene una gran potencia y sus rayos pueden ser nocivos para nuestra piel si la exposición es inadecuada y excesivamente prolongada.

Uno de los mejores consejos que se tiene a la hora de tomar el sol es la precaución. Así también hay que mirar una serie de factores importantes, entre las 12:00 h. y las 16:00 h. es mal horario pues es cuando las radiaciones solares son más agresivas, no es conveniente tomar el sol entre esas horas.

También hay que tener cuidado con determinadas zonas del cuerpo que demandan una mayor atención, así la cabeza, la cara, el cuello, el escote y las orejas son zonas que hay que proteger convenientemente con una crema protectora de un nivel adecuado o con una gorra, pañuelo o camiseta.

Se deben reducir los riesgos que puede tener la exposición al sol, debe procurarse no utilizar productos con alcohol o perfumes tales como perfumes o colonias, igualmente los desodorantes pues todos ellos, al exponerse al sol, provocan una reacción que puede dejar una especie de mancha oscura no deseada en la piel.

La piel debe tenerse convenientemente hidratada -esto es muy importante-, también estar libre de maquillaje y limpia, esto hará que el bronceado sea uniforme y el que se desea. Hay que recordar que tomar “color” no se trata de una tarea de un sólo día, no se puede pretender llevarse todo el sol es una tarde o una mañana, es una tarea continua pues la piel tiene sus propios tiempos y acelerarlo con un “empacho” de sol sólo provocará enrojecimientos y quemaduras dolorosas.

Otra “tarea” importante es saber elegir muy bien la crema con el factor de protección correcta, y se debe hacer hincapié en ello pues hay quién elige bronceadores a base de aceite y es un error, lo primero es la protección y una vez que se toma “color” poder contemplar otras opciones. Así lo más adecuado es elegir una crema con un factor alto, así el FPS (Factor de Protección Solar) 30 es considerado como ALTO y el FPS +50 como MUY ALTO; además se debe pensar en los niños y los menores de 2 años que tienen cremas especiales que deben ser la adecuadas para ellos, para disfrutar de la playa, la piscina o el campo sin riesgos de quemar su piel.

Otro tema importante es cuando aplicar este tipo de cremas, es curioso por qué sólo hay que mirar alrededor nuestra en la playa para observar como hay personas que llegan a la misma y se quitan la camiseta, se comienzan a aplicar la crema y… ¡AL agua! Gran error. Las cremas protectoras deben aplicarse 30 minutos antes de la exposición al sol, con especial cuidado si uno se zambulle en el agua pues se pierde parte de la protección y el agua hace de cristal, de lupa, con lo que el efecto del sol se amplifica.

Hemos de tener en cuenta que la crema debe ser absorbida por el cuerpo y es un proceso que exige su tiempo, así también es aconsejable que la piel esté seca para que sea 100% eficaz. Tras el baño o sudar se debe secar la piel y volver a aplicar la misma creando una película protectora.

La cantidad que ponemos también es importante, si se aplica poca cantidad el resultado será que el bronceado puede lucir a “parchones” y poco vistoso. Así debe haber suficiente para cubrir todas las zonas, si hace falta aplicar más producto se hace, la salud es lo primero, eso es lo prioritario. Lo ideal es que cada 30 minutos se aplique protección solar y renovar posibles pérdidas del mismo.

Las exposiciones al sol también son importantes, no deben ser intensivas sino progresivas, así se recomiendan que sean por espacios cortos de tiempo, dosis de 10, 15 y 20 minutos y, a ser posible, estando en movimiento. Todo ello hará que la persona asimile mejor el sol, no se aconsejable tomar el sol más de media hora al día de forma seguida.

El mantenimiento de los productos protectores y especialmente delicado, no se deben tener en lugares recalentados así como tampoco es bueno usar productos que se tienen almacenados de un año para otro. Esto es debido a que pueden perder parte de su eficacia protectora y aplicar eso sobre la piel y no aplicar nada es lo mismo, cuidado con ello. Puede que se encuentre en buen estado pero, seguramente, habrá perdido parte de la acción protectora de sus filtros y el índice de protección ya no sea el indicado con lo que no realizará la función de su FPS.

Es normal cuando nos exponemos al sol el uso de gafas protectoras, este es otro punto a tener en cuenta, no todas las gafas sirven, deben tener el filtro adecuado pues puede hacer que la acción del sol y unas gafas incorrectas nos dañen los ojos. Igualmente ocurre con los lápices o barras de labios fotoprotectoras. Las gorras o camisetas que usemos no deben tener aberturas pues por ahí “se cuela el sol” y puede provocar una quemadura antes nuestra confianza.

Cuando se toma el sol debe tomarse mucho líquido pues estar expuesto al sol hace que se pierda parte importante de él y puede haber una deshidratación, igualmente una vez que se haya acabado la jornada de playa o piscina -que es lo más típico- debe cuidarse la piel que se encontrará seca y con restos de cloro o sal, así una ducha es lo correcto para mantenerla en perfecto estado.

Tras la ducha es conveniente usar una crema hidratante y refresque, normalmente el “after sun” es la opción más recurrente que, además, ayudará con el bronceado a la vez que calma los efectos del sol.

Debe tener especial cuidado con la dieta, opciones excelentes son el consumo de fruta, verdura y cereales que tengan mucha fibra y antioxidantes.

Finalmente el cabello es otra parte importante, el sol, el a sal, el cloro, todo ello hace que sufra, que pierda sus propiedades, que se deshidrate, que piedra nutrientes y brillo, además el estar en el agua acelera todos esos factores. Es recomendable usar mascarillas, champú o productos acondicionadores que tengan un filtro solar idóneo y no exponerse al sol con el pelo mojado pues se potencia la acción de los rayos ultravioleta.

Son buenos consejos para hacer que luzcas un perfecto bronceado a la vez que disfrutas de ese periodo de descanso.