Informe oficial: ¿Qué pasó en la ‘Madrugá del Terror’, en 2017, en la Semana Santa de Sevilla?

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- Han pasado unos meses desde que concluyó la Semana Santa pero en la ciudad de Sevilla será el 2017 otra de esas fechas grabadas en la memoria personal de muchos cofrades como la “Madrugá del Terror”, una especie de pesadilla y continuación de aquella “Madrugá del Pánico” del 2000.

Tras meses de estudio de todos los sucesos acontecidos en la madrugada de la Semana Santa de 2017 por parte de las fuerzas de seguridad del Estado se ha llegado a la conclusión que las avalanchas humanas mantienen un patrón conductual homólogo, así se pone de manifiesto en el Análisis de los Sucesos de la Madrugá 2017 por parte de la delegación de Seguridad, Movilidad Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Sevilla sumado a la investigación de la Policía Nacional comparando los sucesos de 2017 con los de 200, 2005, 2009 y 2015.´

En el Análisis se informa: “Podemos observar cómo en los cinco episodios de incidentes relacionados con las avalanchas, las condiciones climatológicas eran benignas. Estas condiciones favorecen el incremento de personas en las calles y, por tanto, hay una mayor ocupación de los espacios públicos y aumentan las posibilidades de que se produzcan incidentes de cualquier tipo” en relación con la temperatura agradable y la incidencia del buen tiempo en la afluencia de público en las calles. A mayor número de personas en las calles mayor ruido el que se genera. El físico Pedro Flores en su estudio para el Cecop indica: “En una Madrugada con frío, lluvia o viento, se reduce el número de personas, por lo que en caso de producirse cualquier detonante, no anida y no se propaga con tanta facilidad”.

Además en el informe del Cecop sobre las “carreritas” de 2017 indica: “Hasta este momento no se ha podido conocer con cierto rigor el origen, la evolución y el comportamiento de las avalanchas en los cinco escenarios de las cinco Madrugadas, existiendo tantas versiones como años y personas que las han podido vivir”. Con la ayuda y sincronización de las cámaras dispuestas en Sevilla se deduce que “todo se debe a un hecho externo a la Semana Santa, que evoluciona exponencialmente por un episodio ruidoso como foco inicial de las avalanchas”.

Así pues hay una serie de factores que son coincidentes en los sucesos del 2000: “coincidencia en un sector del primer círculo de influencia de la carrera oficial, misma franja horaria, calles repletas de personas, óptimo nivel climatológico, existencia de uno o varios hechos menores que hacen de mecha en una situación crítica, coincidencia de un fuerte ruido que desencadena reacciones huidizas de pánico, ausencia de elementos objetivos, claros y diferenciadores que ubiquen claramente el epicentro de estos hechos, no se localiza ningún elemento objetivo o subjetivo que indica indiciariamente que las avalanchas son fruto de un acto de sabotaje, organizado o premeditado” teniendo presente muchas personas los atentados en París o Londres que hacen que en el escenario de la “Madrugá” exista más miedo a un atentado y se esté más proclive a estallar en pánico antes factores externos como los manifestados en el informe.

Únicamente, y es de esperar, las autoridades pongan todas las soluciones posibles para que el cofrade puede seguir viviendo de la Semana Santa en paz y con el fervor que en este tierra de suele hacer reinando el respeto a nuestras tradiciones.