Martes y 13: Supersticiones animales

CÁDIZDIRECTO/Jose Manuel García Bautista.- ¿Alguna vez se le ha cruzado un gato negro y ha sentido la fuerza de la superstición? ¿Le dan temor las lechuzas? Esas y otras supersticiones más en torno a animales condicionan la vida de muchas personas.

En modernas enciclopedias libres de internet podemos encontrar -textualmente- la definición de superstición como: “la creencia contraria a la razón que atribuye una explicación mágica a la generación de los fenómenos, procesos y sus relaciones. Aunque se trata siempre de creencias sin ningún tipo de evidencia científica, el concepto no siempre engloba todo lo que no es científico.

Algunas definiciones del término excluyen, por ejemplo, a las creencias de la fe religiosa, las cuales no son científicamente probables, pero según esta delimitación del concepto, tampoco constituyen supersticiones. La denominación se aplica también en sentido peyorativo a formas de creencias, prácticas y rituales religiosos que no corresponden a las opiniones y convicciones propias. En el sentido coloquial general se utiliza de manera equivalente a los conceptos de irracional o no científico.

En los contextos culturales en que dominan las religiones abrahámicas el término «supersticioso» se utiliza entre simpatizantes para significar una carencia de formación teológica, pero también como demérito de las creencias populares o de orientación ocultista.Por otra parte, los críticos de la religión utilizan el concepto en su connotación negativa para englobar a todas las concepciones de fe y a las religiones. Debido a que el concepto se define desde distintas cosmovisiones y sistemas de creencias, los contenidos estarán determinados por la posición científica o religiosa de quien los presente”.

Así una de las más comunes son las supersticiones animales, dentro de las cuales las más usuales son con los siguientes animales:

Zorro: se le relacionaba con las fuerzas del mal, con las fuerzas demoniacas, tal vez por ser un habitual asaltador de los gallineros que eran parte importante de los sustentos de las familias, de ahí que fuera satanizado y perseguido.

Gallo: en Europa se solía enterrar a este animal en los cimientos de los edificios como elemento de protección contra el mal, se le relaciona con el “gallo de la verdad”, aquel que cantó tres veces y antes de ello ya el apóstol Pedro había negado a Jesús de Nazaret en tres ocasiones.

Erizos: los granjeros de la época pensaban que robaba la leche de las vacas y robaba las manzanas. El tener un cuerpo espinoso lo hacía ser temido y tildado de infernal.

Golondrinas: se pensaban que llevaban dos piedras preciosas, una roja contra la locura y otra negra para la buena suerte. Se relaciona a las golondrinas con la figura de Jesucristo.

Cerdo: se creía que si una persona se comía el cerebro de un cerdo sería imposible que mintiera.

Cisne: una pluma de cisne aseguraba la felicidad y la fidelidad de la pareja amada, tal vez por ser el cisne una ave monógama por el resto de su vida.

Gato: si era negro se creía que podía ser una bruja convertida en dicho animal. Igualmente se consideraba que era un animal demoniaco.

Así a los animales se les ha otorgado todo tipo de características místicas y poderes sobrenaturales, siendo estos sólo algunos ejemplos de ello.