Mauro, gaditano en México: “Muchos se ríen de mi acento, me confunden con un chileno”

CÁDIZDIRECTO/David de la Cruz.- Antes de emigrar a Distrito Federal, capital de México, el artista Mauro Bonillo (Cádiz, 1987) dejó plasmada su obra en varios locales de la ciudad. La sala Imagina, Bebo Los Vientos o Nahu Beach tienen como adorno las pinturas de un gaditano que con un brinco ha atravesado el Atlántico. Lleva alrededor de once meses en el país norteamericano. Allí, trabaja como diseñador gráfico e ilustrador en un estudio llamado Savvy Studio. “¿A qué me dedico?”, pregunta mientras se le escapa la risa, “básicamente a pasarlo bien”.

– Pero, México parece peligroso…

– Por ahora, no he tenido ningun problema. Recuerdo que, al principio, caminaba de noche por la calle como si nada. Luego, ya me fui enterando de que no podía hacer eso a ciertas horas y en ciertas calles. He escuchado a amigos que han sido asaltados y le han quitado el movil y la cartera, pero la verdad, no pasa de ahí. Eso ocurre en cualquier ciudad. Para la pobreza que hay en México… Demasiado poco. Además, yo me muevo, digamos, por el centro. Así que muy tranquilo. Me llama la atención que las calles no tienen luz por la noche. Al principio, transmite un poco de inseguridad, pero luego te acostumbras. Yo por ahora voy tranquilo por la ciudad.

– Entonces, ¿tratan bien a los españoles?

– Por mi experiencia, sólo puedo decir que el trato es muy bueno. Tengo otros amigos españoles aquí y están encantados también. Creo que el español está muy bien valorado. Por el simple hecho de venir de Europa, te abren muchas puertas. La gente es abierta y muy acogedora, siempre dispuestos a ayudarte. Existen los típicos malajes, pero de esos hay en todas partes.

– Diría que el mexicano es…

– Cálido, abierto y amigable. A veces, demasiado tranquilo. No saben decir que no. En general, estoy encantado con todos los amigos que he conocido.

Mauro Bonillo

Mauro decidió emigrar ante la falta de trabajo en España. Sentía la necesidad de conocer otros lugares, encontrar en otro país la oportunidad que se le negaba en su entorno. Se marchó. “Gracias a la ayuda de mis padres”. Decidió México por varias razones: La opinión de unos amigos que le hablaban de una ciudad emergente. También, tras meses de echar currículos por Internet, una oferta de un estudio de diseño (Dear Studio). Un estudio creado por una pareja de franceses que se movió hasta Mexico en busca de nuevas experiencias hace cinco años. “El hecho de encontrar un trabajo seguro me hizo decidirme definitivamente”

– Una vez allí, ha cambiado de empleo, ¿no es así?

Casualmente, he acabado donde yo quería. Recuerdo que, antes de irme, le enseñaba a mi madre las imágenes del estudio donde trabajo. Y mira. A los dos meses de llegar, conocí a los fundadores del estudio Savvy, con los que conseguí un vínculo muy bueno desde el principio. Comencé a colaborar y ya formo parte de una plantilla que trabaja con personas del todo el mundo: Londres, New York, Kuwait… Estoy aprendiendo muchísimo y me siento muy agradecido. Además, he colaborado con el festival NRMAL. Un festival de música alternativa que lleva cinco años marcando un estilo en cuanto a la forma de proponer cultura. Lo conocía antes de llegar a México y ha sido muy gratificante la creación de los visuales de los escenarios.

– Parece que en México sí valoran su trabajo.

– Afortunadamente puedo decir que sí. Me siento muy valorado. Además, valorado por personas y profesionales a los que admiro muchísimo. Eso me hace pensar que no hago del todo mal mi trabajo. De todos modos, la acogida fue muy buena. En mi primer empleo me trataron genial. En ningún momento me sentí desubicado.

– Y la ciudad, ¿cómo le trata?

– Me ha sorprendido el inmejorable clima que tiene. Muy fresco y primaveral todo el año, excepto en verano, que hay épocas de lluvias. La nota negativa es la contaminación que hay. Una cantidad exagerada de vehículos en las calles, eso me gusta menos. La altura de 2500 metros también afecta mucho. Otro detalle fundamental es que el horario de la Champions coincide justo con mi descanso en el trabajo. Un lujo (risas).

Mauro Bonillo

– ¿Cómo lleva la distancia?

– Lo que más echo de menos es a mi madre. También, la comida que ella hace. Además, el resto de mi familia, mis amigos y, por supuesto, la playa de Cortadura. Pero bueno, intento llevarlo lo mejor posible cocinándome cositas caseras y hablando por Skype.

– ¿En México conocen Cádiz?

– Algunos la conocen de casualidad, pero la mayoría sólo te pregunta si eres de Barcelona (sonríe). Yo hago lo que puedo, les he enseñado a mis amigos del trabajo algunos vídeos de Cádiz, de la ciudad, del Cádiz, de Mágico, y de cómo se habla… Muchos se ríen de cómo hablo, del acento. Intentan imitarme todo el tiempo, ya me río por no llorar (carcajada). Desde que llegué, me confunden con un chileno. La verdad que la forma de los chilenos de hablar es muy parecida a la de los andaluces.

– Y usted, ¿sigue la actualidad de su continente de origen?

– Sí. Estoy al corriente dde la actualidad española. Principalmente, por medio de las redes sociales especialmente. Hace poco leí que Cádiz tiene una tasa de desempleo del 43 por ciento, algo que me da mucha pena que ocurra en mi ciudad, o en la provincia. Esperemos que vaya cambiando poco a poco y que los que nos hemos ido, volvamos con ganas de cambiar y hacer cosas nuevas.

– Aunque de momento, no se plantea volver…

– Por ahora, quiero prolongar mi estancia unos añitos. Echo de menos muchas cosas de Cádiz, por supuesto. Pero, de momento, tiempo indefinido. Estoy muy feliz aquí. Eso sí, pienso volver a España para estar cerca de la familia. Quizás Cádiz, Sevilla, Madrid o Barcelona.

Una estancia feliz que Mauro resume en una rutina sencilla. Desayuno, trabajo, gimnasio… Pequeños detalles “como ver la tele en español, me hace sentirme más cerca de casa”, explica. O salir con los amigos cuando llega el fin de semana. “En México puedes hacer de todo”.

Y en ese todo, engloba trabajos de ilustración y arte. Arte que dejó a retales en su ciudad, en tantas paredes, “gracias a Raúl Cueto y a mi amigo Pablo Bonillo”. Y que le sirvieron como escaparate para cruza el océano. “Aquí, por suerte, he conocido gente que también le interesa colaborar conmigo”. Cita grupos de música: “Clubz o Little Jesús”. Y advierte: “Pronto se darán a conocer por España, no olviden sus nombes. Incluso, se ha atrevido con el diseño del disco de un musico de Los Angeles que conoció por Internet. Rollercoasterwater se llama. “Siempre intento estar haciendo cosas nuevas para no quedarme estancado”. No cabe duda.

Mauro Bonillo.

El trabajo de Mauro Bonillo puede visitarse en: http://maurobonillo.com/
http://maurobonillo.tumblr.com/