Asteroides “potencialmente peligrosos” que podrían impactar con la Tierra

Un gran asteroide -en dimensiones del ser humano- pasó cercano a la Tierra estando catalogado por la NASA como “potencialmente peligroso” por lo que supondría un impacto contra el mismo pese a que no hay un riesgo -por probabilidades y estadísticas- de choque contra el mismo.

Así el asteroide, considerado de “tamaño medio” desde una perspectiva astronómica, es el denominado como  2020 QL2, e hizo su paso a una distancia segura de la Tierra según explicó el programa de la NASA para las Observaciones de Objetos Cercanos de la Tierra (NEO) que se encarga de hacer el seguimiento de todo este tipo de “objetos” celestes.

Para hacer un cálculo de las dimensiones del asteroide decir que es del tamaño de un estadio de fútbol midiendo 120 metros de diámetro y cuya velocidad estimada de paso fue de 38.000 kilómetros por hora y a una distancia mínima de 0,046 unidades astronómicas, esto es el equivalente a 6,9 millones de kilómetros.

Catalogado por la NASA como “potencialmente peligroso” debido a su tamaño y al paso de menos de 7,5 millones de kilómetros de la Tierra, si bien -como se ha indicado- la probabilidad de que impacte contra el planeta es baja.

A pesar de que la agencia espacial explicó que las probabilidades de colisión eran reducidas se hizo una monitorización para seguir cualquier posibilidad de impacto o desvío en su trayectoria.

La Escala de Turín

Según los cálculos de la NASA el asteroide pasará de nuevo cercano a la Tierra en las próximas décadas, al menos nueve veces más siendo en septiembre de 2044 cuando se acercará más, la distancia será de 374.000 kilómetros, muy cercana.

Según la Escala de Turín estas sería la peligrosidad de cada asteroide:

Nivel 0: probabilidad de colisión cero o muy por debajo de la probabilidad de que un objeto al azar alcance a la Tierra durante las próximas décadas. También se aplica a objetos pequeños que se desintegrarían durante su entrada a la atmósfera terrestre.
Nivel 1: probabilidad muy baja de colisión, similar a la probabilidad de que un objeto al azar alcance a la Tierra durante las próximas décadas.
Nivel 2: probabilidad baja de colisión.
Nivel 3: probabilidad de colisión capaz de causar daños locales superior al 1 %.
Nivel 4: probabilidad de colisión capaz de causar devastación regional superior al 1 %.
Nivel 5: probabilidad elevada de colisión capaz de causar devastación regional.
Nivel 6: probabilidad elevada de colisión capaz de causar una catástrofe global.
Nivel 7: probabilidad muy elevada de colisión capaz de causar una catástrofe global.
Nivel 8: colisión segura, capaz de causar daños locales. Esto debería suceder una vez cada 50 a 1000 años.
Nivel 9: colisión segura, capaz de causar devastación regional. Esto debería suceder una vez cada 1000 a 100 000 años.
Nivel 10: colisión segura, capaz de causar una catástrofe climática global. Esto debería suceder una vez cada 100 000 años o más.

Potencialmente peligrosos

En cuanto a los más peligrosos que pasaron cerca de la Tierra, entre 2019 y 2020, tenemos::

2006 QQ23: tiene un diámetro de 570 metros, pasó a unos tres millones de kilómetros.

2013 BZ45: pasó a una distancia de 3,7 millones de kilómetros, unas 16 veces lo que nos separa de la Luna. Su diámetro es de 250 metros.

2016 PD1: Con un diámetro de 110 metros, pasó a una distancia de 7,4 millones de kilómetros.

2019 GT3: tiene 380 metros de diámetro y la distancia con respecto a la Tierra fue de tres millones de kilómetros.

2013 CV83: se aproximó a una distancia de 3,7 millones de kilómetros, unas 16 veces lo que nos separa de la Luna. Su diámetro es de 100 metros.

2000 QW7: pasó a 4,2 millones de kilómetros, su longitud es de 650 metros.

1998 FF14: tiene 430 metros y pasó 5,5 millones de kilómetros.

​- 1998 HL1: medía 990 metros y pasó a 3,6 millones de kilómetros, 16 veces lo que nos separa de la Luna.

2006 SF6: su dimensión es 620 metros y pasó a una distancia de 5,9 millones de kilómetros.

2000 CH59: pasó a 3,1 millones de kilómetros teniendo 620 metros de longitud.

El gran problema es que estos objetos no reflejan la luz y cuando se les detecta no se puede hacer nada. Afortunadamente todos tenían una distancia “de seguridad” con respecto a nuestro planeta.