Aterradora experiencia en una casa rural en la Sierra de Grazalema

La provincia de Cádiz tiene lugares que son mágicos y están cargados de excelencias por las que visitarlos, en unas ocasiones por su Historia, trimilenaria, y en otras por su gastronomía, tranquilidad, paisaje o fiestas, incluso puede que por todas a la vez. Así, un lugar marcado en el mapa es la Sierra de Grazalema, que también destaca por otros fenómenos no menos intrigantes y misteriosos.

No son desconocidas las historias paranormales que se han podido vivir en diferentes zona de casas rurales en la Sierra de Grazalema donde diferentes testigos, de toda credibilidad, narraban sus singulares y terroríficas experiencias en tan bellos parajes. Muchas habrán relacionado el suceso que vivió la familia de Ángel Ruiz cuando pasó unos días en uno de estos refugios, en navidades, y vivieron momentos de pánico inenarrables.

Incluso programas de televisión como “Cuarto Milenio” tocaron este mismo tema en un suceso que le vino a ocurrir a un grupo de personas que quiso estar de descanso de cara a la jornada festiva del 28 de febrero (Día de Andalucía) y tuvieron que huir despavoridos del lugar.

Miedo

Por todo ello nuestro protagonista, en primera persona, quería narrarnos: “Hace meses, poco antes de la pandemia, en septiembre de 2019, cogimos unos días la casa rural que tiene un familiar allí y que no está en alquiler en estos momentos. Le pedí las llaves para pasar unos días. Lo niños no comenzaban la universidad hasta octubre y a mi me habían dado las vacaciones en septiembre por lo que pensamos que era ideal además que no nos costaría nada salvo los gastos de comer y eso.  Bueno, llegamos un viernes y nos instalamos, estuvimos por el pueblo, todo genial, pero la pesadilla iba a llegar unos días después. Mi hijo Carlos, 20 años, vino a nuestro dormitorio muy asustado, serían las dos de la mañana, pasadas. Nos despertó y, con la cara descompuesta, nos dijo que algo muy raro le había pasado. Fue cuando nos contó que había sentido en su cuarto como alguien respiraba profundamente e, inicialmente, pensó que se trataba del perro pero cayó en la cuenta que “Fredi” estaba con nosotros y que cerrábamos la puerta por lo que no podía ser. Entonces levantó la cabeza y vio una silueta que se alejaba, un ser alto y como con una túnica, imagínate su impresión” relataba.

No quisieron darle importancia: “su madre le dijo que sería un sueño, que estaría en “duermevela” y creería que había visto algo pero que era un sueño. Así quedó la cosa hasta la noche siguiente en la que estábamos viendo una película en la televisión, sobre las once de la noche, y se cerró la puerta del dormitorio principal. El perro salió flechado y se puso a ladrar, entonces se volvió a abrir y entró un frío espantoso en el salón, el pobre animal comenzó a llorar asustadísimo y nosotros sentimos ese frío tan malo, además se puso el ambiente muy cargado, como tenso. Mi mujer me dijo que era la cosa más rara que había vivido nunca”.

Pero lo peor estaba aún por llegar: “quizás lo que nos hizo saber que allí pasaba algo muy raro fue esa misma noche, cuando revisamos todas las ventanas y puertas que nos volvimos al salón a seguir viendo la televisión y se fue la luz. Nada, fui a coger la linterna de la alacena y al abrir la puerta salió una voz terrible que, muy ronca, me dijo: “¡Qué haces!” y nuevamente el frío. Las luces comenzaron a encenderse y apagarse, locas y mi mujer pegó un grito y mis hijos gritaron “¡Papa, ven, ven!” y al entrar vi una sombra y a ellos sentados en el sofá lívidos. Cuando pasó ese momento de tantísimo miedo decidimos irnos y no volver, devolví las llaves y hasta hoy”.

Un lugar encantado donde lo imposible se hace posible y la realidad supera a la ficción.

 

*La imagen no se corresponde con el lugar descrito en el artículo.